
El valor referencial del dólar publicado por el Banco Central de Bolivia cumple dos funciones clave: en el mercado cambiario actúa como un precio guía más realista, basado en operaciones efectivas del sistema financiero; y en la economía, sirve como mecanismo de ajuste gradual que permite adaptar precios, costos y decisiones sin una devaluación brusca.
Es una medida principalmente coyuntural. Mejora la información y la transparencia en el corto plazo, pero no resuelve el problema estructural: la escasez de dólares. Mientras no aumenten las exportaciones, la inversión y la certidumbre económica, la brecha persistirá. Organiza el problema, pero no lo soluciona.
¿Desplazará al oficial y al paralelo?
No del todo. El tipo de cambio oficial se mantendrá para operaciones del Estado y registros formales, y el paralelo seguirá existiendo mientras haya escasez. Sin embargo, el referencial tiene potencial para convertirse en el precio más relevante en la práctica: está más cerca de la realidad que el oficial y es más formal y transparente que el paralelo. Bolivia se encamina hacia un sistema con múltiples tipos de cambio, donde el referencial gana protagonismo.
Aspectos positivos y negativos
Positivos:
Aumenta la transparencia al reflejar operaciones reales.
Permite mejores decisiones económicas a empresas, bancos y Estado.
Reduce la incertidumbre al ofrecer un punto intermedio entre el oficial y el paralelo.
Negativos:
Evidencia una devaluación “no oficial”, lo que puede afectar la confianza.
Genera presión alcista en precios, especialmente de productos importados.
Mantiene la segmentación del mercado y las distorsiones económicas.
¿Qué revelan los datos del mercado?
Al 9 de abril de 2026, el valor referencial se ubicó en Bs 9,41 por dólar (rango entre 8,71 y 9,65), resultado de compras por 51,36 millones de dólares en 3.741 operaciones. El precio elevado y la concentración de casi el 60% del volumen en solo 16 operaciones del Banco Unión (a Bs 9,65) muestran fuerte demanda institucional y escasez relativa de divisas en el sistema formal.
Los bancos exhibieron dos patrones: unos con muchas operaciones pequeñas (minoristas y pymes) y otros con pocas pero de gran volumen (corporativas). Esto explica la dispersión de precios y confirma que el mercado opera bajo presión.
Al 13 de abril, el referencial promedio ya alcanzaba Bs 9,45, muy por encima del oficial, lo que refleja que el sistema formal está absorbiendo parte de la demanda que antes iba al paralelo.
Conclusión
El valor referencial del BCB transparenta el verdadero costo del dólar en el mercado bancario y marca un proceso gradual de sinceramiento cambiario. Sin embargo, también evidencia la persistente escasez de divisas y la brecha entre el precio oficial y la realidad.
En síntesis, el sistema financiero boliviano avanza hacia un precio más real del dólar, pero aún enfrenta una presión cambiaria estructural que no se resuelve solo con mayor transparencia.
Luis Fernando Romero Torrejón es presidente del Colegio Departamental de Economistas de Tarija.
La opinión expresada en este artículo es de exclusiva responsabilidad del autor y no representa una posición oficial de Enfoque News.











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