
Todo empezó el 20 de marzo de 1986, cuando en el restaurante “Floresca”, en Santa Cruz de la Sierra, Walter Parejas Moreno y Justo Yépez Kakuda (por la Cámara de Industria y Comercio de Santa Cruz, hoy Cainco), Carlos Roca Aguilera y Alfonso Kreidler Guillaux (por la Cámara Agropecuaria del Oriente – CAO) y Mario Arano Saldaña con Humberto Castedo Leigue (por la Cámara Nacional Forestal, hoy CFB) firmaron el Acta de Fundación del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE). Don Jorge Marcos Salvador y Julio Kempff Suárez, presidente y gerente general de la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz (FEPSC), respectivamente, actuaron como testigos. La iniciativa contó con el respaldo de Cordecruz y, posteriormente, se sumaron como Miembros Institucionales la Cámara de Exportadores de Santa Cruz (Cadex) y la Cámara Regional de Despachantes de Aduana de Santa Cruz (CRDA SC), además de la Cámara Regional de Despachantes de Aduana de Cochabamba (CRDA) como Miembro Temporal.
Bolivia venía de sufrir la hiperinflación más devastadora de su historia y, en ese escenario, se creó el IBCE al influjo del exitoso Modelo de Desarrollo Cruceño. Mi gratitud para los 22 presidentes con quienes trabajé y, aunque varios ya partieron, así los recuerdo:
Cristóbal Roda Vaca fue el primer presidente (1986-1988), todo un reto poner en marcha el IBCE junto a Francisco Terceros Suárez como gerente general, convencidos de que el futuro de Bolivia dependería de sus Exportaciones No Tradicionales (ENT).
Mauricio Humboldt Gutiérrez (1989) vivió dos hitos: Santa Cruz superó los 100 millones de dólares en exportaciones y se realizó el “Viaje de Integración por la Hidrovía Paraguay-Paraná”, organizado por el IBCE y Cainco. Ese mismo año asumió la Gerencia General Carlos Roca Leigue.
Carlos Rojas Amelunge (1990) decía que el IBCE era una tecnocracia. En su gestión se consolidó su capacidad de análisis riguroso y se logró la cooperación de USAID.
Edgar Landívar Landívar (+) atravesó tiempos duros (1991-1992); casi cierra el Instituto, pero perseveró y hasta logró sacar la revista Comercio Exterior, que permanece vigente después de 35 años.
Enrique Hurtado Vaca (+) coeditó con Cadex, durante su gestión (1993-1994), el libro Bolivia en el contexto de la integración latinoamericana: Visión del sector exportador cruceño.
Tomislav Kuljis Füchtner (1995-1996) impulsó la autosostenibilidad y el pensamiento estratégico. Publicó el opúsculo Globalización de la economía: Bolivia hacia el libre comercio, junto a Gary Antonio Rodríguez Álvarez, quien asumió la Gerencia General en 1996.
Demetrio Soruco Antelo (1997) apoyó a la consejera comercial de Bolivia en Colombia, Monika Hartmann, para realizar la mayor exposición ferial del país en el exterior: un pabellón de 370 m² en Bogotá. Nunca olvidaré su respaldo cuando estuve a punto de fallecer aquel año.
Carlos Correa Salvatierra (+), gran persona, permitió firmar un Acuerdo de Cooperación con el Instituto Nacional de Promoción de Exportaciones (1998).
José Fernando Roig Justiniano enfrentó tiempos complejos (1999-2000), pero el IBCE prevaleció como referente y enfatizó el enorme potencial del sector forestal.
Oswaldo Barriga Cuéllar (+) realizó un gran trabajo con el sector público (2001-2002) y fue un vanguardista tecnológico: el Servicio Informativo Electrónico Semanal IBCEMAIL marcó el inicio de otros boletines digitales exitosos.
Gabriel Dabdoub Álvarez (2003-2004), con apoyo de la Secretaría de Estado de Economía de Suiza (SECO), proyectó al IBCE a nivel nacional, abrió oficinas en La Paz y concretó importantes convenios con la Cancillería y el Instituto Nacional de Estadística.
Hans Hartmann Rivera (2005-2006) impulsó profundos diálogos técnicos, destacando la propuesta “Visión Bolivia Productiva y Exportadora”, entregada a la Asamblea Constituyente en Sucre: la primera desde la sociedad civil en ese proceso.
Ernesto Antelo López (2007-2008) creó el “Foro Permanente de Diálogo con la Sociedad Civil sobre Producción, Comercio Exterior e Integración”, editó con Cainco el libro Biocombustibles sostenibles en Bolivia y firmó un convenio con el CBI de Holanda.
Pablo Antelo Gil (2009-2010) lanzó el Triple Sello, certificación pionera contra el trabajo infantil, el trabajo forzoso y la discriminación; además, produjo la película Historias de migrantes bolivianos exitosos en la agricultura cruceña, mostrando “la otra Bolivia posible”.
Wilfredo Rojo Parada (+) fue artífice de la estabilidad y madurez del IBCE (2011-2012), consolidando su patrimonio al adquirir su casa propia después de 26 años de trabajo.
José Luis Landívar Bowles (2013-2014) profundizó el análisis sobre seguridad alimentaria y cambio climático, y publicó el Compendio estadístico del comercio exterior de Santa Cruz 2003-2013, que documenta un movimiento de 40.000 millones de dólares.
Antonio Rocha Gallardo (+) priorizó en su gestión (2015-2016) la defensa de la liberalización del comercio, la biotecnología y políticas para facilitar la exportación; editó el Directorio de Operadores de Comercio Exterior de Bolivia, con más de 5.000 registros.
Reinaldo Díaz Salek (2017-2018) insistió en combatir el contrabando. La investigación “El negocio de la muerte: Comercio informal de medicamentos en Bolivia” generó tal impacto mediático que motivó la atención del Gobierno.
Pedro Colanzi Serrate (2019-2020) afrontó uno de los periodos más difíciles de la historia reciente: la pandemia. Bloqueos, conflictos sociales, crisis sanitaria y cierre de fronteras fueron la tónica; aun así, el IBCE fue resiliente y se reinventó.
Demetrio Soruco Henicke (2021-2022) aportó con el libro editado junto a la Sociedad de Estudios Geográficos e Históricos de Santa Cruz, titulado Modelo de Desarrollo Cruceño: Factores y valores que explican su éxito, con más de 1.000.000 de descargas.
Alan Camhi Rozenman (2023-2024) logró el “Proyecto Vía Verde – Exportar con Sostenibilidad” con AL-INVEST Verde (para ser ejecutado por IBCE, Fundeforest y AHK-Bolivia) y concretó un importante convenio con la Cámara Nacional de Industrias (CNI).
Luis Ernesto Castedo Urzagaste, actual presidente, reafirma la convicción del IBCE de que la dignidad y la soberanía del país pasan por forjar una Bolivia productiva y exportadora, solo posible con seguridad jurídica, libre exportación y un trabajo público-privado efectivo.
¡Felicidades, equipo IBCE! Que sean muchos años más, para beneficio de todos los bolivianos.
Gary Antonio Rodríguez Álvarez es Economista y Magíster en Comercio Internacional.
La opinión expresada en este artículo es de exclusiva responsabilidad del autor y no representa una posición oficial de Enfoque News.









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