

Tres ciudadanos bolivianos deportados desde Estados Unidos arribaron al país el viernes, marcando el inicio de un proceso que podría afectar a más compatriotas bajo la política migratoria del gobierno de Donald Trump. Dos de ellos llegaron a Santa Cruz y uno a Cochabamba, según confirmaron familiares y autoridades.
Rosario Monasterio, madre de uno de los deportados, denunció en declaraciones a la Red Uno que su hijo estuvo detenido durante siete meses en Estados Unidos sin recibir asistencia de las autoridades bolivianas. “Nadie se hizo presente. Nadie ve por el boliviano allá”, afirmó, y exhortó a la Embajada de Bolivia en Washington a brindar mayor apoyo a los connacionales detenidos.
Por su parte, Henry Baldelomar, encargado de negocios de la Embajada de Bolivia en Estados Unidos, informó que actualmente hay 132 bolivianos en centros de detención migratoria, de los cuales tres ya fueron deportados. Detalló que 15 de ellos se encuentran en una instalación en Farmville, Virginia. “Todos son varones, tienen entre 25 y 36 años, están solos y no tienen familiares en Estados Unidos. La mayoría proviene de Cochabamba, aunque también hay ciudadanos de Potosí y Santa Cruz”, explicó.
Más deportaciones en el horizonte
Baldelomar aclaró que no hay una fecha definida para la deportación de los demás detenidos, ya que esta decisión depende exclusivamente del gobierno estadounidense.
Monasterio, aunque agradecida por el regreso de su hijo, expresó su preocupación por otros bolivianos en situación similar. “Otros están pasando peores cosas”, lamentó. También criticó la falta de información sobre la llegada de los deportados, lo que impidió que sus familiares pudieran recibirlos en el aeropuerto.
Uno de los deportados, Rodrigo Flores, fue recibido con emotivos abrazos por sus seres queridos en Santa Cruz, un contraste con las dificultades que enfrentó durante su detención.
Endurecimiento de la política migratoria
Este caso se enmarca en la intensificación de las deportaciones bajo la administración de Trump, que ordenó al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) aumentar las expulsiones diarias a entre 1.200 y 1.500 personas. Según el exdiplomático Alejandro Bilbao La Vieja, las deportaciones de bolivianos alcanzaron un récord de 302 ciudadanos entre 2020 y 2023, una cifra significativamente superior a la de años anteriores.
La situación de los bolivianos en Estados Unidos sigue siendo crítica y se espera que en los próximos meses más compatriotas enfrenten procesos de deportación, un desafío tanto para las familias afectadas como para las autoridades bolivianas.
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