La historia de Apis JR refleja más de cuatro décadas de trabajo continuo en Cochabamba, donde Julieta Rosales ha consolidado un emprendimiento familiar dedicado a la elaboración artesanal de api, tojorí, buñuelos y pasteles, actividad que hoy involucra a varias generaciones de su familia.
Rosales recordó que comenzó a trabajar a los nueve años junto a su abuela en Sipe Sipe y que posteriormente trasladó la actividad a Cochabamba. Desde entonces participó en ferias francas, especialmente en la feria de la Humboldt, mientras desarrollaba su propio negocio hasta establecer una tienda en la avenida Ecológica.
La propietaria señaló que representa la cuarta generación de una familia dedicada a la preparación de bebidas y productos tradicionales. Actualmente, además de la tienda principal, el emprendimiento cuenta con puntos de venta administrados por sus hijas en las avenidas América y Juan de la Rosa.
Producción artesanal en Apis JR
Los productos más solicitados son el tojorí y los buñuelos. Para la preparación del tojorí utilizan maíz wilcaparu proveniente de Tiraque, mientras que el api se elabora mediante procesos artesanales que incluyen la molienda y maduración del grano.
Rosales atribuye la aceptación de sus productos al uso de ingredientes naturales y a recetas transmitidas dentro de la familia. En el caso de los buñuelos, comentó que conservan una fórmula heredada de Sipe Sipe que aporta características propias al producto.
Crecimiento familiar y expansión del negocio
La actividad requiere jornadas que comienzan antes del amanecer para abastecer tanto la tienda como los puestos de venta. Los domingos, la preparación inicia alrededor de las 2:30 de la madrugada, mientras que durante la semana el trabajo empieza entre las 3:30 y las 4:00.
El negocio proyecta ampliar su local principal y fortalecer el punto de venta de la avenida Juan de la Rosa, debido al incremento de la demanda. La emprendedora destacó además que han participado en concursos de api y tojorí, donde obtuvieron reconocimientos respaldados por certificados.
Actualmente, el api con pastel se comercializa a 15 bolivianos y el buñuelo a 1 boliviano. Rosales invitó a la población a visitar Apis JR en el cruce Taquiña para conocer los productos que forman parte de esta tradición familiar.





Sé el primero en dejar un comentario