En el marco del Día Mundial de las Abejas, celebrado este 20 de mayo bajo el lema Inspiradas por la naturaleza para nutrirnos a todos, 33 mujeres apicultoras del Gran Chaco boliviano consolidan la producción sostenible de miel como una alternativa de desarrollo económico y protección ambiental.
La iniciativa se desarrolla en los municipios de Yacuiba y Villamontes, donde mujeres, en su mayoría jefas de hogar, fortalecieron sus capacidades productivas y comerciales a través del proyecto Fortaleciendo Capacidades Comerciales para Apicultoras del Gran Chaco Boliviano, impulsado entre 2022 y 2024 por Banco PYME Ecofuturo y la Fundación Ayuda en Acción.
Con una inversión superior a Bs100.000, el programa benefició a integrantes de las Asociaciones de Productores Apícolas del Chaco (APACH) y de la Asociación de Productores de Miel y Derivados San Antonio, promoviendo ingresos sostenibles y mayor independencia económica.
Capacitación y nuevas oportunidades
El proyecto combinó equipamiento, tecnología y formación especializada en manejo de colmenas, cosecha y postcosecha, laminado y estampado de cera, además de comercialización y administración de negocios.
Estas herramientas permitieron ampliar apiarios y abrir nuevas oportunidades de acceso a mercados para las productoras de miel de la región.
Etelvina Robles, presidenta de la Asociación de Productores de Miel y Derivados San Antonio, destacó que las beneficiarias producen miel ecológica sin aditamentos dañinos para la salud.
Silvia Córdova, integrante de la asociación, señaló que las capacitaciones y materiales entregados facilitaron la instalación de más apiarios y el acceso a nuevas convocatorias y espacios de comercialización.
La apicultura como motor de desarrollo sostenible
La riqueza natural del Gran Chaco, caracterizada por su biodiversidad, flora melífera y bosque nativo, convirtió a la apicultura en una actividad estratégica para generar ingresos y, al mismo tiempo, contribuir a la conservación de los ecosistemas.
Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), los polinizadores participan directa o indirectamente en la producción del 75% de los cultivos alimentarios del mundo, además de ser indicadores naturales de salud ambiental.
En este contexto, la producción apícola en el Chaco boliviano adquiere relevancia no solo económica, sino también ambiental.
Impulso a mujeres rurales
El gerente general de Ecofuturo, Alejandro Bustillos, afirmó que la apicultura se consolidó como una herramienta de desarrollo económico sostenible para muchas familias del Gran Chaco, generando oportunidades productivas y fortaleciendo el arraigo de las nuevas generaciones en su territorio.
La iniciativa también forma parte de las acciones de responsabilidad social empresarial de la entidad financiera, enfocadas en sostenibilidad, igualdad de género e inclusión financiera.
Más allá de la producción de miel, el proyecto refleja cómo las actividades sostenibles pueden fortalecer la economía de mujeres rurales y contribuir a la preservación de los ecosistemas del Chaco boliviano.







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