El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, cuestionó este lunes el plan de seguridad fronteriza impulsado por Chile y reafirmó que su gobierno prioriza la integración regional. La declaración se dio durante el acto por el Día del Mar en Puerto Quijarro, Santa Cruz, una zona estratégica por su cercanía con Brasil.
En su discurso, el mandatario rechazó la construcción de zanjas, muros y vallas en la frontera chilena, planteadas dentro del denominado “Plan Escudo Fronterizo” para frenar la migración ilegal. En contrapartida, defendió una política basada en la cooperación entre países vecinos.
Paz responde al plan fronterizo de Chile
Durante su intervención, Paz marcó una diferencia clara con la estrategia chilena. Según afirmó, Bolivia no seguirá un enfoque restrictivo en sus fronteras.
“Nosotros no hacemos zanjas, sino que construiremos puentes de la integración”, sostuvo el presidente ante autoridades y población local. Con esa frase, subrayó su intención de fortalecer vínculos con al menos cinco naciones que rodean el territorio boliviano.
El mandatario también recordó tensiones históricas con Chile. “Chile nos hizo daño”, afirmó, en referencia a las consecuencias de la guerra que dejó a Bolivia sin acceso soberano al mar. Sin embargo, matizó su postura al señalar que la economía y la cooperación regional son claves para el desarrollo futuro.
Día del Mar: integración como eje del discurso
La conmemoración del Día del Mar se trasladó este año a Puerto Quijarro, municipio fronterizo con Brasil. En ese contexto, Paz aprovechó el escenario para reforzar su mensaje de apertura e integración.
El jefe de Estado insistió en que Bolivia debe mirar más allá del conflicto marítimo y enfocarse en la construcción de alianzas estratégicas. A su juicio, el desarrollo del país depende de una mayor articulación con sus vecinos.
Llamado a evitar el uso político de la causa marítima
En otra parte de su discurso, el presidente lanzó críticas directas a sus antecesores. Acusó a Evo Morales y Luis Arce de haber utilizado la causa marítima con fines políticos.
“Nunca más en Bolivia un político puede usar la causa del mar para sus intereses personales”, afirmó. Según Paz, este tipo de acciones habría limitado la capacidad del país para avanzar en acuerdos internacionales.
Cuestionamientos a decisiones en La Haya
El mandatario también se refirió a los litigios internacionales impulsados por gobiernos anteriores. Mencionó específicamente los procesos en la Corte Internacional de Justicia de La Haya.
Paz señaló que decisiones relacionadas con el caso marítimo y el litigio por el Silala generaron perjuicios para Bolivia. Aseguró que estas acciones cerraron oportunidades de diálogo con Chile.
“Eso se tendrá que explicar, porque nos hicieron daño por hacer política”, concluyó el presidente, al insistir en la necesidad de priorizar los intereses nacionales por encima de cálculos políticos.
Integración regional como estrategia futura
El discurso de Paz posiciona la integración regional como eje central de su política exterior. Frente a medidas restrictivas como las planteadas por Chile, el gobierno boliviano apuesta por una estrategia basada en la cooperación.
La postura se enmarca en un contexto regional donde la migración y la seguridad fronteriza han ganado protagonismo. Sin embargo, Bolivia busca diferenciarse promoviendo acuerdos multilaterales y vínculos económicos más estrechos.



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