El presidente Rodrigo Paz respaldó al fiscal general interino José Armando Urioste y le planteó cuatro desafíos para sus 90 días: recuperar la institucionalidad, la credibilidad, la independencia e iniciar una transformación del Ministerio Público.
Paz presentó la designación como una oportunidad para recomponer una institución afectada, según su diagnóstico, por la pérdida de confianza ciudadana. También destacó la decisión de la Asamblea Legislativa y comprometió el respaldo del Ejecutivo a la nueva gestión.
El mandatario sostuvo que Bolivia enfrenta una crisis económica junto con una crisis institucional. Cuestionó que durante años fiscales, jueces y tribunales fueran percibidos como instrumentos de intereses políticos, económicos y criminales.
Los cuatro desafíos
El primer reto para Urioste será recuperar la institucionalidad y garantizar que las decisiones de la Fiscalía se fundamenten exclusivamente en la ley. El segundo consiste en restablecer la credibilidad para que las denuncias sean investigadas sin considerar poder o influencia.
La tercera prioridad será preservar la independencia del Ministerio Público frente al Gobierno, los partidos, intereses económicos y organizaciones criminales. Paz remarcó que la Fiscalía debe garantizar el cumplimiento de la ley y no utilizarse para perseguir.
El cuarto desafío será preparar institucionalmente al Ministerio Público para una transformación profunda. El presidente señaló que el Ejecutivo ya tiene preacuerdos con instancias de cooperación internacional para apoyar la modernización de la institución.
Paz vinculó la reforma con problemas que, afirmó, afectan directamente a los ciudadanos. Como ejemplo, relató casos de violencia familiar en los que la falta de respuesta fiscal habría dejado a mujeres expuestas a situaciones de riesgo.
Una reforma más amplia
El presidente sostuvo que las deficiencias judiciales no se limitan al crimen organizado o a casos políticos. Afirmó que el sistema debe recuperar su función de servicio a los ciudadanos.
Paz también destacó acuerdos de cooperación regional para enfrentar el crimen organizado y señaló que Bolivia dejó atrás, en su visión, una etapa de aislamiento frente a la cooperación internacional.
El mandatario convocó al Tribunal Supremo de Justicia, la Asamblea Legislativa, el Ministerio Público, universidades, colegios profesionales, organizaciones sociales, regiones y ciudadanía a participar en una transformación del sistema judicial.
Al dirigirse a Urioste, Paz insistió en la importancia de sus 90 días al frente de la Fiscalía. Le aseguró el respaldo del Ejecutivo y ofreció cooperación para impulsar los cambios que requiere la institución.





Sé el primero en dejar un comentario