
El Gobierno autorizó la exportación de 880.000 toneladas de grano de soya con el objetivo de dinamizar la comercialización de la cosecha de verano 2025-2026. Además, la medida busca fortalecer la posición del país en el mercado internacional de oleaginosas.
La decisión fue comunicada a la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) y tendrá vigencia hasta el 31 de diciembre de 2026. En este contexto, el sector productivo considera que la norma aporta certidumbre y mejora las condiciones comerciales.
Certificado habilita exportaciones sin cupos
La autorización se formalizó mediante un certificado único de abastecimiento interno, según informó Anapo. Por ello, los productores podrán exportar el volumen autorizado sin cupos ni trámites adicionales.
Este mecanismo, además, reduce los tiempos administrativos y simplifica la operativa logística. En consecuencia, el sector espera una mejora directa en la eficiencia y competitividad del complejo sojero.
Vigencia hasta finales de 2026
El certificado tendrá vigencia hasta el 31 de diciembre de 2026. De acuerdo con la gremial, este plazo permite planificar exportaciones con mayor previsibilidad.
Asimismo, facilita la toma de decisiones comerciales en un escenario de mayor estabilidad normativa.
Anapo destaca impacto en precios de la campaña
El presidente de Anapo, Abraham Nogales, explicó que el sector había solicitado la liberación del 60% de la producción nacional. Sin embargo, señaló que la autorización de 880.000 toneladas representa un avance importante.
Según Nogales, esta medida contribuirá a mejorar los precios de la campaña de verano. Además, ayudará a mantener el equilibrio entre el mercado interno y externo.
Eliminación de cupos para subproductos de soya
Entre los avances, Anapo valoró la eliminación de cupos y bandas de precios para la harina y la cascarilla de soya. De esta manera, los acuerdos comerciales se definirán directamente entre la industria y los sectores pecuarios.
Este cambio, además, promueve mayor autonomía en la cadena productiva. En consecuencia, se espera una relación comercial más eficiente y transparente.
Mayor eficiencia en la cadena productiva
La gremial sostuvo que esta modalidad fortalece la coordinación entre actores del sector. Asimismo, reduce distorsiones en la formación de precios.
Por ello, el impacto se proyecta tanto en la producción como en la comercialización interna.
Seguridad jurídica e incentivo a la inversión
Anapo reconoció que la medida enviada por el Gobierno establece un marco normativo claro para las exportaciones. En este sentido, garantiza previsibilidad y seguridad jurídica para los productores.
Nogales subrayó que estas condiciones incentivan la inversión y el uso de tecnología. Además, contribuyen a elevar la producción y generar mayores exportaciones.
Objetivo de mayor apertura exportadora
Finalmente, la autoridad gremial reiteró que la liberación de las exportaciones de soya y sus subproductos sigue siendo un objetivo central del sector. No obstante, destacó que el Gobierno ha dado una señal positiva.
Anapo considera que la medida refleja un compromiso con la estabilidad productiva y el desarrollo económico nacional.






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