
Bolivia logró un ahorro fiscal superior a $us 400 millones en poco más de un mes luego de eliminar la subvención a los combustibles. La medida se aplicó desde el 17 de diciembre mediante los decretos supremos 5503 y 5516, según un boletín del Ministerio de Hidrocarburos.
De acuerdo con la información oficial, la estabilización de precios permitió disminuir de forma sustancial el gasto público destinado a la importación y comercialización de gasolina y diésel. Además, el ajuste generó efectos inmediatos en el consumo y en la disponibilidad de divisas.
Ahorro fiscal impulsado por la estabilización de precios
En primer lugar, el Ministerio de Hidrocarburos informó que la nueva política de precios redujo el gasto estatal en aproximadamente $us 10 millones diarios. Como resultado, el ahorro acumulado superó los $us 400 millones en poco más de 30 días.
Asimismo, la cartera de Estado destacó que la estabilización de precios comenzó a mostrar resultados “contundentes” desde su aplicación. Según el boletín oficial, el impacto fiscal fue inmediato y sostenido.
Efecto directo sobre el déficit fiscal
Por otra parte, el Ministerio señaló que este ahorro equivale a cerca de cuatro puntos del Producto Interno Bruto (PIB). En consecuencia, la medida contribuye de manera directa a reducir el déficit fiscal, uno de los principales objetivos del ajuste encarado por el Gobierno.
Fuerte caída del consumo de diésel y gasolina
Otro efecto clave de la eliminación de la subvención fue la reducción del consumo de combustibles. En particular, el consumo de diésel cayó en aproximadamente 50%, de acuerdo con datos oficiales.
Antes del ajuste, tanto la gasolina como el diésel registraban un consumo cercano a los 50.000 barriles diarios cada uno. Sin embargo, tras la estabilización de precios, la demanda de diésel disminuyó en unos 25.000 barriles por día.
Menor demanda y evidencia de contrabando
Del mismo modo, el consumo de gasolina se redujo en cerca de 15.000 barriles diarios. Según el Ministerio de Hidrocarburos, este comportamiento evidencia que una parte significativa del combustible subvencionado era desviada al contrabando.
En ese sentido, la cartera de Estado sostuvo que redes delincuenciales organizadas operaban el desvío hacia países vecinos, aprovechando los precios artificialmente bajos.
Nuevos precios y menor incentivo al contrabando
Antes de la eliminación de la subvención, el litro de gasolina costaba Bs 3,74 y el de diésel Bs 3,72. Estos valores, según el Gobierno, hacían rentable el contrabando de combustibles.
No obstante, tras el ajuste, los precios subieron a Bs 6,96 para la gasolina y Bs 9,80 para el diésel. Como consecuencia, el margen de ganancia ilegal se redujo de forma considerable, desincentivando el desvío de carburantes.
Mayor disponibilidad de dólares en el sistema financiero
Finalmente, el Ministerio vinculó el ahorro fiscal con una mejora en la disponibilidad de divisas. Sin la subvención, los dólares en el sistema financiero aumentaron de manera significativa.
De acuerdo con datos oficiales, la disponibilidad de dólares pasó de $us 51 millones en noviembre de 2025 a $us 504,6 millones al cierre de esa gestión.
Flexibilización de medidas del Banco Central
En este contexto, el Banco Central de Bolivia (BCB) habilitó a los ahorristas el retiro de hasta $us 1.000. Esta decisión se tomó luego de dos años de restricciones y responde, según el Gobierno, al incremento de liquidez en moneda extranjera.






Sé el primero en dejar un comentario