Alta tensión, ¿alta traición?
Pasó el Carnaval del Bicentenario y comienza la Cuaresma en Bolivia y en el mundo católico, con la preocupación global por el grave estado de salud del papa Francisco. El paréntesis de alegría, baile y desenfreno permitido se está cerrando —aunque aún falta el Corso de Corsos en Cochabamba— y se abre un tiempo de alta tensión económica y social, sumado a la crispada disputa político-electoral. Los escenarios de esta confrontación serán el occidente del país y el universo virtual. Los sectores que conforman las cadenas productivas —gremiales, empresarios, cívicos, productores, transportistas y exportadores—, agrupados en el Comité Multisectorial, ya tomaron una decisión: marchar desde el municipio altiplánico de Patacamaya hasta la ciudad de La Paz. Su objetivo es presionar en la mismísima sede de Gobierno para que el Ejecutivo y el Legislativo anulen la disposición confiscatoria del Presupuesto 2025. […]