
El Gobierno de Bolivia inició contactos formales con Marruecos para restablecer relaciones diplomáticas, tras revisar su política exterior sobre el Sáhara Occidental. La medida implica, además, suspender vínculos con la República Árabe Saharaui Democrática (RASD).
El canciller boliviano, Fernando Aramayo, sostuvo una conversación telefónica con su homólogo marroquí, Nasser Bourita. En ese contacto, ambos acordaron iniciar gestiones para normalizar las relaciones bilaterales, según informó la Cancillería.
Inicio de contactos diplomáticos con Marruecos
En primer lugar, la Cancillería confirmó que ambas autoridades comenzaron “la conversación hacia la identificación de un camino” para el restablecimiento de relaciones. Por tanto, el proceso se encuentra en una fase preliminar.
Además, el medio marroquí es.yabiladi difundió un comunicado bilateral que respalda el acercamiento. Según ese reporte, Bolivia revisó su política exterior en el marco de la Resolución 2797 (2025) del Consejo de Seguridad de la ONU.
De este modo, el Ejecutivo busca alinear su postura con el proceso político impulsado por Naciones Unidas. Sin embargo, no se precisaron fechas para una eventual reapertura plena de embajadas.
Suspensión de relaciones con la RASD
Paralelamente, el Gobierno anunció la suspensión de relaciones diplomáticas con la República Árabe Saharaui Democrática. Asimismo, dispuso el cese de todo contacto oficial.
En un comunicado oficial, la Cancillería indicó que la RASD no es reconocida como Estado miembro de la Organización de las Naciones Unidas. Por consiguiente, Bolivia decidió “discontinuar todo contacto oficial” con esa entidad.
Cabe recordar que la RASD es un Estado con reconocimiento internacional parcial. No obstante, su estatus sigue siendo objeto de controversia en el sistema internacional.
Un giro en la política exterior boliviana
Este movimiento marca un cambio respecto a etapas previas. En efecto, una decisión similar se adoptó durante el gobierno transitorio de Jeanine Añez.
Posteriormente, el expresidente Luis Arce restableció las relaciones con la RASD. Ahora, la administración del presidente Rodrigo Paz vuelve a modificar esa línea.
Además, el actual Ejecutivo reactivó relaciones con Estados Unidos, que estaban congeladas desde 2008 y limitadas a consulados. En consecuencia, el acercamiento a Marruecos se inscribe en un reordenamiento más amplio de la política exterior.
El conflicto del Sáhara Occidental en contexto
La RASD reclama soberanía sobre el Sáhara Occidental, antigua colonia española situada en el noroeste de África. Mientras tanto, Marruecos administra gran parte del territorio.
Por un lado, el Frente Polisario y los saharauis exigen un referéndum de independencia. Por otro, Marruecos propone una autonomía bajo su soberanía.
Actualmente, el territorio permanece dividido por un muro militar. Además, el proceso de paz auspiciado por la ONU continúa bloqueado. En ese escenario, la decisión boliviana tiene implicaciones diplomáticas relevantes.










Sé el primero en dejar un comentario