La gestión educativa 2026 inicia oficialmente este lunes 2 de febrero en todo el país con la aplicación de la Resolución Ministerial 0001/2026. La normativa redefine aspectos clave de la convivencia escolar, la evaluación y la planificación pedagógica en todos los niveles de la educación regular.
Al mismo tiempo, el inicio de clases se da en un contexto marcado por cuestionamientos al modelo educativo vigente y por el anuncio del Gobierno de revisar la Ley Avelino Siñani–Elizardo Pérez, lo que vuelve a colocar la reforma educativa en el centro del debate nacional.
Resolución Ministerial 0001/2026: el marco que rige el año escolar
La Resolución Ministerial 0001/2026 establece las reglas que ordenan el desarrollo del año escolar en unidades educativas fiscales, de convenio y privadas. Según el Ministerio de Educación, el objetivo es garantizar mayor coherencia pedagógica y mejores condiciones de aprendizaje.
En este contexto, el pedagogo y dirigente del magisterio urbano de Cochabamba, Wilson Velázquez, afirmó que el inicio de clases presenta un escenario distinto al de años anteriores. Según sus declaraciones, no se trata solo de ajustes administrativos, sino de señales de un cuestionamiento al modelo educativo actual.
Prohibición del uso de celulares en el aula
Entre los cambios más visibles, la norma prohíbe el uso de teléfonos celulares durante las clases. La restricción alcanza tanto a estudiantes como a maestros.
De acuerdo con la resolución, la medida busca reducir las distracciones en el aula. Además, apunta a reforzar prácticas tradicionales de lectoescritura y concentración académica.
Uniforme escolar: ratificación de la no obligatoriedad
Asimismo, la RM 0001/2026 ratifica que el uso del uniforme escolar no es obligatorio. Ningún estudiante puede ser impedido de ingresar a clases por no portarlo.
Sin embargo, la normativa permite que cada unidad educativa defina su uso mediante reglamentos internos consensuados. En ese proceso, queda prohibido direccionar la compra a proveedores específicos.
Eliminación de los textos escolares oficiales en 2026
Otro de los puntos más debatidos es la eliminación de los textos escolares oficiales para la gestión educativa 2026. En su lugar, la norma promueve que los maestros elaboren materiales propios.
Además, los docentes podrán sugerir guías o bibliografía complementaria, siempre que estas no generen gastos excesivos para las familias.
Velázquez cuestionó la experiencia previa con los textos estatales. Según explicó, estos llegaban entre abril y junio, cuando ya avanzaba el segundo trimestre. Además, señaló problemas de desorden y falta de secuencia.
Producción de materiales y respaldo docente
Para el magisterio, esta medida puede representar una oportunidad pedagógica. No obstante, advierten que el cambio exige acompañamiento institucional.
“El maestro tiene la capacidad de producir materiales didácticos contextualizados”, sostuvo Velázquez. Sin embargo, remarcó que ese desafío requiere formación docente y respaldo, no solo disposiciones administrativas.
Calendario escolar y duración del año académico
En cuanto a la organización del año escolar, la RM 0001/2026 garantiza 200 días hábiles efectivos de clases. Además, elimina las actividades extracurriculares impuestas.
Por otro lado, la norma flexibiliza el calendario escolar según los contextos regionales. Las clases concluirán el 2 de diciembre, mientras que el cierre administrativo está fijado para el 11 del mismo mes.
Cambios en el sistema de evaluación del aprendizaje
La normativa también introduce modificaciones en la evaluación. En esta gestión se elimina la dimensión “decidir” y se redefine la ponderación de los componentes.
La nueva escala establece:
- Ser: 10 puntos
- Saber: 45 puntos
- Hacer: 40 puntos
- Autoevaluación: 5 puntos
En consecuencia, el mayor peso del componente “saber” es interpretado por sectores del magisterio como un intento de reequilibrar la valoración del conocimiento académico.
Reforma a la Ley Avelino Siñani vuelve a la agenda
En paralelo al inicio del año escolar, la ministra de Educación, Beatriz García, anunció la revisión y reforma de la Ley Avelino Siñani–Elizardo Pérez.
Según la autoridad, el objetivo es contar con una norma que promueva la calidad educativa y forme estudiantes competitivos. Además, aseguró que el proceso será participativo y que el magisterio será un actor central.
García reconoció críticas históricas a la Ley 070. Indicó que, en años anteriores, se priorizaron saberes ancestrales, pero se descuidó la formación científica y tecnológica, especialmente en secundaria.
Estudios confirman una crisis de aprendizaje
Las observaciones del sector docente coinciden con estudios recientes sobre calidad educativa. El Diagnóstico Preliminar de Secundaria 2023, aplicado a 3.600 estudiantes de sexto de secundaria, reveló resultados alarmantes.
Según el informe, solo tres de cada 100 estudiantes aprobaron matemáticas y química. En física, la cifra descendió a dos de cada 100. Asimismo, se evidenció un dominio deficiente de la escritura.
Brechas educativas y exclusión del sistema
A estos datos se suma el estudio “Situación de la Educación en Bolivia”, presentado por la Campaña Boliviana por el Derecho a la Educación (CBDE).
El informe advierte que siete de cada 10 estudiantes de tercer grado presentan dificultades de comprensión lectora. Además, ocho de cada 10 se ubican en los niveles más bajos de desempeño en matemática.
Finalmente, el estudio estima que más de 300.000 adolescentes y jóvenes están fuera del sistema educativo. “Estamos ante una crisis del aprendizaje”, alertó Cecilia Lazarte, directora ejecutiva de la CBDE.
Alta inversión, pero desafíos en calidad
Bolivia destina cerca del 8% del Producto Interno Bruto (PIB) a educación y atiende a casi tres millones de estudiantes en el sistema regular. El 87% está matriculado en el sistema público, según cifras oficiales.
No obstante, como resume Velázquez, el país avanzó en cobertura, pero no en calidad. En ese escenario, la gestión educativa 2026 inicia sin celulares, sin textos oficiales y con una reforma legal en debate.
El desafío, coinciden especialistas y autoridades, será que las nuevas reglas se traduzcan en mejoras reales dentro del aula.









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