El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola de la ONU (FIDA) confirmó que continuará apoyando al Gobierno de Bolivia en sus programas de desarrollo rural. La decisión se anunció tras la visita de una delegación del Fondo, liderada por Rocío Medina Bolívar, directora Regional para América Latina y el Caribe.
Durante su estancia, la delegación sostuvo reuniones con autoridades y representantes del sector público y privado. Además, Medina Bolívar destacó: “Seguiremos impulsando programas que fortalezcan cadenas de valor, generen empleo e ingresos en los territorios rurales del país”.
Historia de cooperación del FIDA en Bolivia
Desde 1979, el FIDA ha cofinanciado 14 proyectos de desarrollo rural en Bolivia. Por lo tanto, se ha consolidado como uno de los principales aliados internacionales del país. Su inversión ha alcanzado los nueve departamentos, beneficiando a miles de familias.
El Fondo también se centra en fortalecer sistemas de producción sostenible y en garantizar el acceso a mercados inclusivos. Asimismo, promueve la participación activa de mujeres, jóvenes y Pueblos Indígenas en la economía rural.
Impacto en el sector camélido y seguridad alimentaria
El FIDA lidera la cooperación internacional en el sector camélido boliviano. Durante más de 30 años de inversión, ha apoyado a 54.000 hogares rurales. Además, el mercado de carne de llama creció ocho veces en menos de dos décadas.
Actualmente, se ejecuta el programa Accesos Rural, cofinanciado con el Ministerio de Desarrollo Productivo, Rural y Agua (MDPRyA). Con un presupuesto de 26,5 millones de dólares, beneficia a 19.000 familias en Chuquisaca, La Paz, Cochabamba, Potosí y Tarija.
Rima Alcadi, directora país del FIDA, explicó: “Invertimos en acceso a agua segura y riego tecnificado. De esta manera, los pequeños productores pueden diversificar cultivos y cosechar varias veces al año. Esto mejora su resiliencia frente al cambio climático”.
Innovación y sostenibilidad en las comunidades rurales
Además del sector agropecuario, el FIDA explora oportunidades en turismo y gastronomía rural. También financia programas de innovación juvenil, prácticas de agroecología y sistemas alimentarios sostenibles en la Amazonía.
Su estrategia se basa en empoderar a las comunidades locales, proporcionándoles recursos y apoyo para que definan sus propios caminos hacia la prosperidad. De esta manera, se garantiza que las políticas de desarrollo tengan resultados concretos y sostenibles.







Sé el primero en dejar un comentario