

Tres destacados líderes de la oposición boliviana, Luis Fernando Camacho, Carlos Mesa y Samuel Doria Medina, anunciaron este lunes que no participarán en el diálogo convocado por el Gobierno para este martes en la Casa Grande del Pueblo. La reunión, planteada como un espacio para abordar la crisis política y económica del país, fue desestimada por los opositores, quienes cuestionaron la sinceridad y efectividad de la iniciativa oficialista.
Camacho: “El diálogo es para salvarse, no a Bolivia”
El gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, fue el primero en rechazar la invitación. A través de sus redes sociales, criticó duramente la convocatoria, asegurando que el presidente Luis Arce busca “salvarse a sí mismo y no al país”. Acusó al Gobierno de intentar conseguir más créditos internacionales en lugar de abordar los problemas que afectan a la población. “Es evidente que esta convocatoria se realiza porque está al borde del abismo que él mismo creó”, escribió.
Mesa: “No asistiré al diálogo”
Horas después, el expresidente y líder de Comunidad Ciudadana, Carlos Mesa, se sumó a la postura de Camacho. En una carta pública, responsabilizó al Gobierno por la crisis actual y aseguró que no existen condiciones para un diálogo constructivo. “Mañana no asistiré al diálogo”, afirmó, instando al Ejecutivo a asumir su responsabilidad ante los problemas del país.
Doria Medina: “El último encuentro fue un show”
El empresario y líder de Unidad Nacional, Samuel Doria Medina, también declinó la invitación. Recordó que en encuentros anteriores el Gobierno no cumplió los acuerdos alcanzados. “No voy a asistir. En la última reunión en la que participé, todo fue un show. Ni siquiera se firmó el documento propuesto”, sostuvo. Además, sugirió que el presidente Arce debería declinar su candidatura y reducir el gasto público para enfrentar la crisis.
La ministra de la Presidencia, María Nela Prada, convocó el diálogo para este martes a las 9:00 en La Paz, en un contexto de escasez de combustible, alza de precios y afectaciones productivas por las lluvias. Prada justificó la reunión como una respuesta a las “amenazas a la democracia” y los llamados a la renuncia del presidente Arce. Sin embargo, la iniciativa no logró sumar el respaldo de los principales líderes opositores.
Reacciones mixtas en la oposición
Mientras Camacho, Mesa y Doria Medina rechazaron la invitación, otros actores políticos, como Manfred Reyes Villa (Súmate) y Chi Hyun Chung, confirmaron su asistencia. Reyes Villa instó a sus colegas a participar, mientras que Chung propuso que Arce decline su candidatura y se concentre en resolver la crisis económica.
La negativa de los principales líderes opositores a participar en el diálogo profundiza la polarización política en Bolivia. La ausencia de figuras clave podría restarle legitimidad y efectividad a la reunión, dejando al Gobierno sin el respaldo necesario para implementar medidas consensuadas. Además, el escenario podría agravar la crisis de gobernabilidad en un contexto de creciente descontento social y presión económica.
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