

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este sábado un ataque militar «decisivo y contundente» contra los hutíes en Yemen, en respuesta a los recientes ataques de este grupo rebelde contra la navegación en el Mar Rojo. Además, advirtió a Irán que debe cesar su apoyo a los hutíes, subrayando que Washington está dispuesto a emplear «fuerza letal abrumadora» para proteger sus intereses.
En un mensaje publicado en su red social Truth Social, Trump explicó que ordenó el ataque tras considerar que los hutíes han llevado a cabo una «campaña implacable de piratería, violencia y terrorismo» contra buques, aeronaves y drones estadounidenses y de otras naciones. «Nuestros valientes combatientes están ejecutando ataques aéreos contra las bases, líderes y defensas antimisiles de estos terroristas para proteger los activos marítimos, aéreos y navales de Estados Unidos y restaurar la libertad de navegación», afirmó.
Poco después del anuncio, los rebeldes hutíes informaron sobre bombardeos en Saná, la capital de Yemen, donde al menos nueve personas murieron y otras nueve resultaron heridas. Testigos citados por la agencia EFE aseguraron que una vivienda en el distrito residencial de Al Shuub fue alcanzada por un ataque, tras lo cual las fuerzas hutíes acordonaron la zona. Los rebeldes, respaldados por Irán, acusaron a aviones de Estados Unidos y Reino Unido de estar detrás del bombardeo.
En su declaración, Trump dirigió un mensaje directo a Irán, advirtiendo que cualquier amenaza contra ciudadanos estadounidenses, el presidente o las rutas marítimas globales tendrá graves consecuencias. «¡El apoyo a los terroristas hutíes debe cesar inmediatamente! Si no lo hacen, ¡cuidado!, porque Estados Unidos les exigirá cuentas y no será amable al respecto», escribió.
Este ataque representa un nuevo episodio en la creciente tensión entre EEUU y los hutíes, quienes en los últimos meses han intensificado sus acciones en el Mar Rojo, amenazando la seguridad marítima internacional. La respuesta militar de la administración Trump busca proteger los intereses estratégicos de Washington en la región, aunque también podría escalar las fricciones con Irán, principal aliado de los hutíes.
Las consecuencias de este ataque podrían ser significativas, no solo para Yemen, un país devastado por años de conflicto, sino también para la estabilidad regional y la seguridad de las rutas comerciales globales. La comunidad internacional sigue de cerca la evolución de la situación, en un contexto de creciente tensión entre Washington y Teherán.
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