
El Banco Central de Bolivia (BCB) proyecta para 2026 una contracción del PIB de 3,6% y una inflación de 9,22%, en un escenario marcado por el deterioro de la actividad económica durante el primer semestre.
El organismo estima que el PIB acumuló una variación negativa de 3,34% hasta junio, frente al crecimiento de 0,06% previsto para el primer trimestre. La proyección anual atribuye el retroceso a la contracción de la construcción, el encarecimiento de insumos importados y factores climatológicos.
El BCB también vincula el deterioro con conflictos sociales y bloqueos de carreteras que paralizaron el eje troncal durante más de 50 días, además de las dificultades de abastecimiento de gasolina y diésel y la pérdida de ingresos reales de los hogares.
Sectores afectados
La construcción registró la mayor caída, con 27,3%, seguida por transporte, con 9,5%; comercio, con 8,6%; e industria manufacturera, con 7,7%.
El cierre de rutas interrumpió cadenas logísticas y de abastecimiento. La falta de combustibles agravó las restricciones para el transporte y afectó la distribución de mercancías, mientras la construcción enfrentó dificultades para aprovisionar obras.
La actividad extractiva fue el principal sostén del semestre, impulsada por la recuperación de la minería de oro, plata y estaño, pese a la paralización parcial del sector cooperativista durante mayo y junio.
La agricultura, ganadería, silvicultura y pesca también crecieron, favorecidas por una campaña de verano cosechada antes de la intensificación de los bloqueos. Sin embargo, la campaña de invierno afronta problemas de insumos y las exportaciones sufrieron fuertes afectaciones.
Inflación proyectada para 2026
La inflación cerró 2025 en 20,4%, su nivel más elevado de las últimas décadas. Para 2026, el BCB prevé una tasa de 9,22%, por debajo de la estimación inicial del Programa Monetario 2026, que contemplaba un cierre superior al 10%.
El informe señala que la liberalización cambiaria no generó efectos significativos sobre los precios durante el semestre. La convergencia entre el tipo de cambio paralelo y el Valor Referencial del dólar estadounidense ocurrió gradualmente antes de la aplicación del nuevo régimen.
El BCB atribuye la moderación inflacionaria a la política monetaria contractiva, una menor volatilidad cambiaria y las medidas económicas implementadas. Los bloqueos de mayo y junio elevaron temporalmente los precios de alimentos, mientras los componentes no alimentarios continuaron desacelerándose.






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