La estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) identificó tres factores que provocaron daños mecánicos en miles de vehículos bolivianos durante el inicio de 2026 y anunció nuevas medidas para evitar que el problema vuelva a repetirse. El presidente de la empresa, Sebastián Daroca, aseguró que la compañía actuará con mayores controles en la importación y distribución de combustibles.
El ejecutivo explicó que las fallas se originaron por errores en los contratos de importación, problemas operativos en las plantas de almacenaje y la presencia de compuestos químicos inestables en la gasolina importada. Las declaraciones fueron realizadas en un informe oficial difundido por la estatal.
Las tres causas detectadas por YPFB
Daroca señaló que uno de los principales problemas fue un error estructural heredado en los contratos de importación. Según explicó, se aplicaban parámetros de producto terminado a insumos intermedios, bajo un marco normativo que resultó insuficiente para detectar anomalías antes de la distribución final.
Añadió que el Decreto Supremo 4718 solo regulaba la calidad del combustible al momento de ingresar al país. Esa limitación dejó vacíos legales que impidieron identificar irregularidades antes de que la gasolina llegara al mercado.
Sedimentos y deterioro en tanques
YPFB también detectó problemas en las plantas de almacenaje. Entre 2023 y 2025, varios depósitos operaron casi vacíos debido a la escasez de divisas y la reducción de importaciones.
Cuando la estatal inició la reposición de stocks en diciembre de 2025, el nuevo flujo de combustible removió sedimentos, gomas y óxido acumulados en los tanques. Estos residuos terminaron mezclándose con la gasolina comercializada.
Diolefinas dañaron motores e inyectores
Una comisión técnica identificó además la presencia de diolefinas en la gasolina importada. Estos compuestos químicos generan gomas al entrar en contacto con el oxígeno y las altas temperaturas.
Daroca admitió que ninguno de los 22 parámetros del reglamento vigente permitía detectar directamente estas sustancias. Según explicó, las diolefinas provocaron daños en inyectores y obstrucciones en motores de miles de vehículos.
Nuevas medidas y controles
Como respuesta inmediata, YPFB inició en febrero la aplicación masiva de aditivos antioxidantes para estabilizar el combustible y detergentes destinados a limpiar motores afectados.
La estatal también activó una póliza de seguro validada por peritos internacionales. El proceso ya autorizó compensaciones económicas para transportistas y conductores perjudicados.
Además, la empresa conformó un Comité de Garantía de Calidad y negocia nuevas condiciones con proveedores internacionales para endurecer los controles desde los puertos de origen.
Inspecciones y nuevo parámetro de control
Daroca informó que YPFB comenzó inspecciones en buques antes de la descarga de combustible y reforzará la fiscalización permanente en los puntos de despacho.
En paralelo, la estatal solicitó al Ministerio de Hidrocarburos incorporar un parámetro número 23 al reglamento de calidad. La medida busca medir el periodo de inducción de la gasolina para garantizar su estabilidad química durante el almacenamiento y distribución.
Gobierno apuesta por mayor refinación nacional
Como solución estructural, el Gobierno activó un contrato para importar un millón de barriles de crudo, que ya son procesados en refinerías bolivianas.
Según YPFB, esta medida permitirá elevar la operatividad de las plantas del 30% al 50% y aumentar la producción de gasolina nacional con mayores estándares de pureza.



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