El Gobierno nacional, junto a actores del sector privado y organismos internacionales, lanzó este miércoles una estrategia integral para fortalecer el turismo en Bolivia. La iniciativa busca generar ingresos por $us 3.000 millones hasta el año 2030 y posicionar al sector como un motor clave de desarrollo económico.
El anuncio se realizó durante la presentación del “Plan Maestro de Turismo”, encabezado por la ministra de Turismo Sostenible, Culturas, Folklore y Gastronomía, Cinthya Yáñez. También participaron autoridades del área, representantes del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y empresarios del rubro.
Plan Maestro de Turismo: articulación público-privada
El eje central de la estrategia es la construcción participativa de una política turística de corto, mediano y largo plazo. Según explicó Yáñez, el plan se elaborará mediante una plataforma digital abierta a la ciudadanía y a través de 18 talleres regionales con actores del sector y expertos.
La ministra señaló que el objetivo es consolidar un “pacto social” que integre distintas visiones y comprometa tanto al Estado como al sector privado. “Nuestro modelo incentivará la iniciativa privada como motor de crecimiento del sector”, afirmó durante el acto.
Yáñez adelantó que el Gobierno impulsará medidas para dinamizar la actividad turística. Entre ellas, destacó la eliminación de restricciones y la apertura de espacios para facilitar la inversión privada.
“El Estado acompaña, facilita y promueve sin obstaculizar la dinámica privada”, precisó la autoridad. Este enfoque apunta a mejorar la competitividad del sector y atraer capitales que potencien la oferta turística.
Meta económica: turismo como pilar del PIB
De acuerdo con la representante residente del PNUD en Bolivia, Renata Rubian, el desafío principal es alcanzar ingresos de $us 3.000 millones hasta 2030. Esta meta permitiría consolidar al turismo como un sector determinante en el crecimiento económico.
Rubian explicó que el fortalecimiento del turismo contribuirá a la generación de empleo y divisas. Además, se proyecta que el sector llegue a representar el 10% del Producto Interno Bruto (PIB).
Otro de los objetivos estratégicos es ubicar a Bolivia en el puesto 50 del ranking global de turismo. Para ello, el PNUD apoyará con su red internacional y experiencia técnica en la promoción del país.
La iniciativa también busca reforzar la “marca país”, destacando destinos emblemáticos como el salar de Uyuni y la Amazonía, además de la diversidad cultural y ecológica del territorio boliviano.
Desafíos y hoja de ruta hacia 2030
El viceministro de Fomento al Turismo Sostenible, Andrés Aramayo, subrayó que la clave para alcanzar las metas trazadas será la coordinación entre todos los actores involucrados.
“Estos objetivos se alcanzarán de una sola manera: con la unión”, afirmó la autoridad. En ese sentido, adelantó que se trabaja en la elaboración de una normativa que genere condiciones óptimas para la inversión y el desarrollo del sector.
La estrategia plantea así una hoja de ruta que combina participación social, incentivos económicos y posicionamiento internacional para convertir al turismo en un eje estructural de la economía boliviana.



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