El conflicto entre el Gobierno y la Confederación Sindical de Choferes de Bolivia escala en la antesala de un paro nacional. Este lunes, el Ejecutivo convocó nuevamente al diálogo para las 16:00, pero el sector confirmó que la medida de presión comenzará este martes 5 de mayo con bloqueos en todo el país.
La dirigencia del transporte federado sostiene que no hay margen para suspender la protesta. Mientras tanto, el Gobierno asegura que ya atiende las demandas sobre combustible y carreteras, y busca evitar perjuicios a la población.
Gobierno convoca al diálogo horas antes del paro
El ministro de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, Mauricio Zamora, reiteró la invitación a la dirigencia de los choferes para instalar una mesa de diálogo este lunes por la tarde. Según la autoridad, el Ejecutivo ya cumple compromisos relacionados con el abastecimiento de combustibles y la ejecución de obras viales.
En esa línea, el presidente Rodrigo Paz pidió al sector suspender las medidas de presión y priorizar el diálogo. “Los vamos a atender a todos, para eso estamos 24/7”, afirmó en una entrevista con el programa Cabildeo Digital.
Zamora añadió que, si se concreta la reunión, es posible alcanzar acuerdos similares a los logrados con transportistas de los Yungas, dado que las demandas coinciden en varios puntos.
Choferes confirman paro escalonado con bloqueos
Pese a la convocatoria oficial, la Confederación Sindical de Choferes de Bolivia ratificó el paro escalonado definido en un ampliado nacional. La medida comenzará a las cero horas del martes con una paralización de 24 horas del transporte de pasajeros y carga.
El dirigente Víctor Tarqui fue enfático al señalar que la decisión es irreversible. “Ningún dirigente a nivel nacional puede cambiar el rumbo de esta medida”, declaró a Unitel, al subrayar que el mandato proviene de una instancia orgánica.
El sector advirtió que, si no obtiene respuestas, ampliará la protesta. Primero ejecutará un paro de 48 horas y luego avanzará hacia una medida indefinida.
Tarqui también indicó que, aunque asistirán al diálogo si el Gobierno demuestra voluntad, la protesta se mantendrá activa. Esto implica que cualquier negociación se desarrollará en medio de bloqueos.
Demandas del sector transporte
Los choferes centran sus reclamos en tres ejes principales:
- Garantizar el abastecimiento continuo de combustible
- Mejorar la calidad de la gasolina
- Ejecutar mantenimiento efectivo de carreteras
Además, exigen resarcimiento por daños en sus vehículos que atribuyen al uso de combustible de baja calidad. Según el sector, las mesas de diálogo previas no cumplieron los acuerdos en los términos esperados.
Impacto de los bloqueos en la población
Los paros del transporte suelen incluir bloqueos con buses, minibuses y trufis en calles y avenidas clave. Esta dinámica interrumpe el tráfico vehicular y obliga a la población a buscar alternativas de movilidad.
En ciudades como La Paz, los usuarios suelen recurrir al sistema de teleférico para desplazarse. Sin embargo, la medida genera largas caminatas y retrasos generalizados.
Semana marcada por conflictos sociales
El paro de los choferes coincide con otras medidas de presión en el país. La Central Obrera Boliviana (COB) convocó a una huelga en demanda de un incremento salarial, lo que incrementa la tensión social.
A esto se suma la movilización de marchistas provenientes del Beni hacia La Paz, quienes exigen la anulación de una ley relacionada con la conversión de la pequeña propiedad agraria en mediana.
El escenario apunta a una negociación bajo presión. El Gobierno mantiene abierta la convocatoria al diálogo, mientras los choferes avanzan con su estrategia de paro escalonado.
La resolución del conflicto dependerá de la capacidad de ambas partes para alcanzar acuerdos en un contexto marcado por bloqueos y alta conflictividad social.




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