
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ordenó este viernes a su embajadora en Quito, María Antonia Velasco, regresar “de inmediato” a Bogotá. La decisión se produce en medio de una creciente tensión con Ecuador, tras el anuncio de un aumento de aranceles a productos colombianos que alcanzará el 100% desde el 1 de mayo.
El mandatario también anunció que el próximo consejo de ministros se realizará en un punto de la frontera colombo-ecuatoriana. Según expresó en su cuenta de X, la medida busca responder a la crisis bilateral que combina fricciones comerciales, políticas y de seguridad.
Escalada comercial entre Colombia y Ecuador
La actual disputa comercial se intensificó luego de que el Gobierno ecuatoriano decidiera elevar los aranceles a las importaciones colombianas. Inicialmente, Ecuador había impuesto un 30%, argumentando que Colombia no colaboraba suficientemente en temas de seguridad fronteriza.
Posteriormente, la administración del presidente Daniel Noboa elevó esa tasa hasta el 50% y ahora anunció que alcanzará el 100%. Esta medida entrará en vigencia el próximo mes, lo que marca un punto crítico en la relación económica entre ambos países.
De acuerdo con cifras recientes, Colombia y Ecuador mantienen un intercambio comercial cercano a los 2.800 millones de dólares anuales. Sin embargo, Ecuador registra un déficit aproximado de 900 millones en esa balanza.
Cruce de declaraciones entre Petro y Noboa
Las tensiones no se limitan al ámbito económico. Noboa cuestionó públicamente el compromiso del Gobierno colombiano en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado.
“No se puede llegar a acuerdos con un Gobierno que no tiene el mismo compromiso”, afirmó el mandatario ecuatoriano, según declaraciones a medios.
Petro respondió con firmeza. Señaló que Colombia ha logrado incautar más cocaína que cualquier otro país en la historia. Además, recordó el alto costo humano de esa lucha: más de 200.000 colombianos asesinados y más de 15.000 policías caídos.
“Respete esos muertos”, enfatizó el presidente colombiano en su mensaje.
Tensión diplomática y antecedentes recientes
La crisis bilateral también tiene antecedentes políticos recientes. Días antes, Petro calificó al exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas como un “preso político”, lo que fue rechazado por Noboa como una vulneración de la soberanía nacional.
Como respuesta, Ecuador llamó a consultas a su embajador en Bogotá. Además, la canciller Gabriela Sommerfeld anunció la suspensión de las mesas técnicas binacionales que buscaban negociar los aranceles.
Según la ministra, el diálogo se retomará únicamente cuando exista un “ambiente propicio y de buena voluntad”.
Seguridad fronteriza y nuevos focos de conflicto
La relación entre ambos países también enfrenta tensiones en materia de seguridad. Ecuador atraviesa una crisis de violencia sin precedentes, atribuida a organizaciones criminales vinculadas al narcotráfico.
En este contexto, surgió una controversia por una bomba sin explotar hallada en territorio colombiano. Inicialmente, Petro acusó a Ecuador de haber realizado un bombardeo transfronterizo.
Sin embargo, una comisión binacional concluyó que el artefacto habría cruzado la frontera por rebote, tras no detonar en suelo ecuatoriano.
Colombia y Ecuador comparten una frontera de 586 kilómetros, donde operan diversas estructuras criminales. Este escenario complica la cooperación bilateral y agrava las tensiones diplomáticas.








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