El tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz comenzó a reanudarse de forma gradual este miércoles, tras el anuncio de una tregua de dos semanas entre Estados Unidos e Irán que garantiza un “paso seguro” en esta vía estratégica para el comercio energético mundial. La reactivación ocurre después de una caída de hasta el 97 % en el tránsito de embarcaciones desde el inicio del conflicto en Oriente Medio el pasado 28 de febrero.
Según datos de la plataforma de monitoreo marítimo MarineTraffic, ya se observan los primeros movimientos de buques en la zona, aunque operadores y analistas advierten que la recuperación será lenta debido a los riesgos de seguridad y a las limitaciones operativas acumuladas durante semanas de interrupción.
Reapertura de Ormuz: primeros movimientos tras el alto el fuego
MarineTraffic informó que “cientos de buques” permanecen en el golfo Pérsico, muchos de ellos detenidos durante la crisis. Entre estos se contabilizan 426 petroleros, 36 embarcaciones de gas licuado de petróleo (GLP) y 19 de gas natural licuado (GNL).
Los primeros cruces ya se han concretado. El granelero NJ Earth, de bandera griega, atravesó el estrecho a las 8:44 GMT. Antes, el Daytona Beach, con bandera de Liberia, había realizado el mismo trayecto tras salir del puerto iraní de Bandar Abás, según el reporte de la plataforma.
De acuerdo con Hormuz Strait Monitor, solo 10 embarcaciones transitaron por la vía en las últimas 24 horas y siete se encontraban en movimiento al momento del reporte. Estas cifras reflejan una recuperación incipiente frente a los niveles previos al conflicto.
Impacto de la guerra en el comercio energético global
Antes del estallido de la guerra, el estrecho de Ormuz concentraba entre el 20 % y el 25 % del comercio marítimo mundial de petróleo, lo que equivale a más de 20 millones de barriles diarios, según datos de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).
Además, por esta ruta circulaba el 20 % del GNL global, el 29 % del GLP y el 13 % de productos químicos, así como un tercio del comercio marítimo de fertilizantes.
Caída histórica del tránsito marítimo
El impacto del conflicto fue inmediato. Según la plataforma Port Watch, del Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Universidad de Oxford, el tránsito diario cayó de entre 120 y 140 buques a apenas entre 4 y 6 durante marzo.
Esta disrupción provocó tensiones en los mercados energéticos. Más del 80 % del crudo y GNL que pasa por Ormuz se dirige a Asia, mientras que Europa depende en un 35 % de estos suministros. Como consecuencia, los precios del petróleo se dispararon, elevando el riesgo de una crisis energética global.
Seguridad marítima y riesgos persistentes en la zona
La reanudación del tráfico ocurre en un contexto de alta inseguridad. La agencia británica UKMTO reportó 17 ataques contra embarcaciones y 11 incidentes sospechosos en Ormuz, el golfo Pérsico y el golfo de Omán desde el inicio del conflicto hasta el 7 de abril.
Estas amenazas explican la cautela de las navieras. Según el experto en comercio marítimo Daejin Lee, la recuperación total del tránsito es poco probable en el corto plazo debido a los retrasos en verificaciones, restricciones de seguros y la reticencia de los operadores.
Navieras evalúan riesgos antes de retomar operaciones
El analista señaló que muchos armadores esperarán varios días antes de reanudar operaciones de forma regular. “Es una gestión de riesgos racional”, afirmó, al subrayar que la confianza en la estabilidad del alto el fuego será clave.
Actualmente, más de 1.000 buques transoceánicos —y más de 3.000 si se incluye el tráfico regional— permanecen acumulados en el golfo Pérsico, lo que anticipa un proceso de normalización prolongado.
Tregua entre EEUU e Irán abre ventana para negociaciones
El Gobierno iraní confirmó que garantizará el paso seguro durante las dos semanas de alto el fuego, periodo en el que se desarrollarán negociaciones con Estados Unidos. Estas conversaciones comenzarán el viernes en Islamabad.
La reapertura del estrecho había sido una exigencia reiterada de la comunidad internacional, en especial del presidente estadounidense Donald Trump, quien había advertido con acciones militares si no se restablecía el tránsito.
Aunque la tregua abre una oportunidad para aliviar la presión sobre el comercio global, el mercado se mantiene en alerta ante la fragilidad del acuerdo y los antecedentes recientes de escalada en la región.









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