Turquía selló su clasificación a la fase final de un Mundial después de 24 años al derrotar 0-1 a Kosovo en Pristina. El único gol del encuentro lo marcó Kerem Akturkoglu, delantero del Fenerbahce, en el inicio de la segunda mitad.
El equipo dirigido por Vincenzo Montella impuso su experiencia en un duelo exigente y logró un resultado histórico. Kosovo, pese a jugar en casa y mostrar intensidad, quedó a las puertas de su primera clasificación mundialista.
Turquía regresa a un Mundial con una generación consolidada
El combinado turco volverá a disputar una Copa del Mundo por tercera vez en su historia, tras sus participaciones en 1954 y 2002. El triunfo en Pristina confirmó su buen momento competitivo.
Jugadores como Arda Güler, del Real Madrid, y Kenan Yildiz, del Juventus, lideraron al equipo. Ambos aportaron desequilibrio ofensivo y marcaron el ritmo del juego, especialmente en los momentos más exigentes.
Además, Turquía extendió su racha invicta a seis partidos, un dato que refleja la solidez del proyecto liderado por Montella.
Un grupo exigente en la fase final
Turquía ya conoce a sus rivales en el Grupo D del Mundial. Compartirá zona con Estados Unidos, Paraguay y Australia, según el calendario oficial del torneo.
El reto será mayúsculo, pero el equipo llega con confianza tras superar una eliminatoria compleja como visitante.
Kosovo, cerca de la hazaña pero sin premio
Kosovo tuvo una de sus mejores oportunidades históricas para clasificar a un Mundial. El equipo, independiente desde hace poco más de una década, mostró intensidad y compromiso ante su afición.
Durante el primer tiempo, generó opciones claras. Veldin Hodza probó con un remate que fue bloqueado por la defensa turca, mientras que Kreshnik Hajrizi obligó a intervenir al portero Ugurcan Cakir.
Incluso, Fisnik Asllani estuvo cerca de abrir el marcador con un disparo que impactó en el larguero. Sin embargo, la falta de eficacia terminó por condenar al conjunto local.
El gol que cambió el partido
El momento decisivo llegó al inicio del segundo tiempo. Kerem Akturkoglu combinó con Orkun Kokcu en una pared precisa y definió ante el portero Arijanet Muric para marcar el 0-1.
El tanto afectó el ánimo de Kosovo, que perdió claridad en ataque. Aunque intentó reaccionar, se encontró con un Cakir seguro bajo los tres palos.
Turquía resistió y aseguró su clasificación
Tras el gol, Turquía gestionó la ventaja con orden defensivo y experiencia. Yildiz incluso tuvo la oportunidad de ampliar la diferencia, pero el marcador no se movió.
Kosovo presionó hasta el final, pero no logró superar la resistencia visitante. El equipo turco sostuvo el resultado y aseguró su regreso a la élite del fútbol mundial.
El pitazo final confirmó el objetivo otomano y dejó a Kosovo con la frustración de haber estado muy cerca de hacer historia.







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