El presidente de Rodrigo Paz afirmó este lunes que Bolivia apuesta por “el derecho a un futuro” en su relación con Chile, luego de que el gobierno chileno iniciara el plan “Escudo Fronterizo”, una estrategia destinada a frenar el ingreso de migrantes irregulares.
La iniciativa, impulsada por el presidente chileno José Antonio Kast, comenzó con obras en la frontera que incluyen zanjas, muros de hasta cinco metros de altura y un mayor despliegue militar. Frente a estas medidas, Paz sostuvo que su gobierno prioriza una visión de futuro para los bolivianos pese al complejo historial entre ambos países.
Bolivia responde al plan “Escudo Fronterizo”
Consultado por la puesta en marcha del plan chileno, Paz aseguró que su gobierno mantiene una postura clara sobre la relación bilateral.
“Hay un pasado, lo preponderante es el derecho a un futuro y yo estoy peleando por un futuro para los bolivianos”, afirmó el mandatario al referirse a la situación en la frontera.
Según sus declaraciones, Bolivia busca enfocarse en el desarrollo y las oportunidades para su población, aun cuando el escenario regional presente tensiones vinculadas con la migración y la seguridad fronteriza.
El jefe de Estado reconoció que el proceso no será sencillo. “No es fácil, pero evidentemente creo que estamos en el camino correcto”, sostuvo.
El plan de Kast para reforzar la frontera con Bolivia y Perú
El gobierno de Chile puso en marcha este lunes el denominado “Plan Escudo Fronterizo”, una estrategia que busca contener la inmigración irregular hacia territorio chileno.
La propuesta contempla varias acciones simultáneas:
- Excavación de nuevas zanjas en sectores estratégicos de la frontera.
- Construcción de muros y rejas de hasta cinco metros de altura.
- Instalación de alambradas y barreras físicas adicionales.
- Uso de tecnología militar, incluidos drones autónomos de vigilancia.
Además, el plan incluye un mayor despliegue de fuerzas militares en la zona limítrofe con Bolivia y Perú.
Decretos migratorios tras la asunción presidencial
Pocas horas después de asumir la presidencia, Kast firmó decretos enfocados en el control de la migración irregular.
Entre las medidas instruyó a sus ministros:
- Gestionar cambios legales para desincentivar la inmigración irregular.
- Modificar las reglas del uso de la fuerza para enfrentar ingresos clandestinos.
- Avanzar en la construcción de barreras físicas en puntos considerados críticos.
Estas disposiciones forman parte de la política migratoria del nuevo gobierno chileno.
Movimiento de maquinaria en la frontera
La implementación del plan ya se refleja en actividades concretas en la zona limítrofe. Durante la jornada del lunes se observó el movimiento de maquinaria pesada del Ejército chileno.
Volquetas y retroexcavadoras comenzaron a excavar zanjas cerca del paso fronterizo de Pisiga, en el departamento boliviano de Oruro, según reportes de un medio local.
Las obras se realizan como parte de la primera fase del programa de control fronterizo, que contempla reforzar la infraestructura en distintos puntos de la frontera norte de Chile.
Una relación marcada por el pasado y el debate migratorio
La respuesta del gobierno boliviano pone el foco en la dimensión política de la relación bilateral. Paz reconoció el peso histórico entre ambos países, pero insistió en priorizar una agenda orientada al futuro.
En ese contexto, el inicio del plan chileno reabre el debate regional sobre seguridad fronteriza, migración irregular y cooperación entre Estados vecinos.





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