El presidente de Chile, José Antonio Kast, presentó este lunes el “Plan Escudo Fronterizo”, una estrategia orientada a reforzar el control de la inmigración irregular mediante infraestructura física, tecnología de vigilancia y un mayor despliegue militar.
El anuncio se realizó durante una visita a instalaciones en la frontera norte con Perú y Bolivia. Según explicó el Gobierno, el plan busca fortalecer la seguridad territorial y reducir los ingresos clandestinos en una zona que ha concentrado gran parte de los cruces irregulares hacia el país.
Plan Escudo Fronterizo: barreras físicas y vigilancia tecnológica
El programa contempla una combinación de infraestructura y tecnología para reforzar la vigilancia en sectores críticos de la frontera. En primer lugar, las autoridades ampliarán las fosas ya existentes y excavarán nuevos surcos en puntos estratégicos.
Además, el proyecto incluye la construcción de muros y rejas de hasta cinco metros de altura, junto con la instalación de alambradas en tramos considerados vulnerables. De igual forma, el plan incorpora drones autónomos y sensores optrónicos para mejorar la vigilancia permanente.
Por otra parte, el mandatario anunció que las fuerzas militares incrementarán su presencia en la zona. Con ello, el Gobierno busca fortalecer el monitoreo del territorio y responder con mayor rapidez ante intentos de ingreso irregular.
Durante la visita oficial, Kast estuvo acompañado por la ministra de Seguridad Pública, Trinidad Steinert; el ministro del Interior, Claudio Alvarado; y el ministro de Defensa Nacional, Fernando Barros.
Decretos presidenciales para endurecer la política migratoria
El plan forma parte de una serie de medidas adoptadas por el Ejecutivo pocas horas después de que Kast asumiera la Presidencia. En ese contexto, el mandatario firmó varios decretos orientados a endurecer el control migratorio.
En concreto, los documentos ordenan a los ministerios gestionar cambios legales para desincentivar la inmigración irregular. Asimismo, instruyen modificar las reglas sobre el uso de la fuerza en el control fronterizo para ampliar las herramientas de intervención contra ingresos clandestinos.
Además, los decretos establecen la construcción de barreras físicas en sectores prioritarios. Según el Gobierno, estas obras permitirán cerrar rutas utilizadas con frecuencia por redes de tráfico de migrantes.
Política Nacional de Cierre Fronterizo
Paralelamente, Kast firmó un segundo decreto denominado “Política Nacional de Cierre Fronterizo”. Este documento instruye a los ministerios de Defensa, Interior y Bienes Nacionales a coordinar acciones para reforzar la vigilancia en la frontera norte.
Entre otras medidas, el plan contempla incrementar los medios militares desplegados en la zona. También establece el uso de drones y sensores optrónicos para mejorar el monitoreo del territorio.
Asimismo, el decreto propone modernizar los sistemas de comunicación entre unidades desplegadas en la frontera. De esta manera, el Ejecutivo busca aumentar la capacidad de respuesta ante movimientos irregulares.
Aumento de la migración en los últimos años
El debate migratorio se ha intensificado en Chile durante la última década. Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la población migrante se ha duplicado desde 2017 y actualmente representa más del 8 % de los habitantes del país.
De acuerdo con ese organismo, más de 330.000 personas viven en situación migratoria irregular. La mayoría de ellas proviene de Venezuela, en medio de la crisis regional que ha impulsado movimientos migratorios en Sudamérica.
En total, cerca de un millón de venezolanos residen actualmente en Chile. Según datos de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM), la mayoría se encuentra integrada en la economía nacional.
Además, el organismo señala que esta población migrante aporta alrededor del 1,03 % de los ingresos fiscales, lo que equivale aproximadamente al 0,15 % del Producto Interno Bruto (PIB) del país.
Descenso reciente de ingresos irregulares
A pesar del crecimiento de la migración en los últimos años, las autoridades indican que los cruces irregulares han disminuido recientemente. Según cifras oficiales, los ingresos clandestinos se redujeron en un 54 % en comparación con los niveles registrados durante la crisis migratoria de hace cuatro años.
Sin embargo, el Gobierno considera que el control de la frontera norte sigue siendo una prioridad. Por ello, el Ejecutivo sostiene que el Plan Escudo Fronterizo busca consolidar un sistema de vigilancia más robusto y permanente en esa zona estratégica del país.








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