Bolivia pidió este lunes una mayor cooperación internacional para frenar la financiación del narcotráfico durante su intervención ante la Comisión de Estupefacientes de las Naciones Unidas, que se reúne en Viena. En ese contexto, la delegación boliviana insistió en que las estrategias contra las drogas deben basarse en evidencia científica, proporcionalidad y respeto a la diversidad cultural.
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, sostuvo que atacar los flujos financieros del crimen organizado es tan importante como interceptar cargamentos de droga. Además, el pronunciamiento se produce en un contexto de presión internacional por el aumento de cultivos de coca, mientras que, paralelamente, el país retoma políticas de erradicación.
Bolivia plantea atacar las finanzas del narcotráfico
Durante su intervención ante el foro de la ONU, Oviedo afirmó que el narcotráfico mantiene conexiones con varias economías criminales. En particular, explicó que estas redes operan junto al lavado de activos, el tráfico de armas, la trata de personas, los delitos ambientales y el contrabando.
Por ello, el ministro señaló que desmantelar las estructuras financieras del narcotráfico se ha convertido en una prioridad estratégica. “Entendemos que desmantelar las finanzas del narcotráfico es tan importante como interceptar el cargamento de droga”, afirmó ante los delegados.
En consecuencia, Bolivia solicitó una mayor cooperación internacional. El objetivo, además, es fortalecer investigaciones conjuntas y coordinar operaciones entre agencias regionales y organismos internacionales para enfrentar al crimen organizado transnacional.
Coordinación internacional y fortalecimiento de capacidades
De acuerdo con Oviedo, el Gobierno boliviano trabaja para ampliar sus capacidades operativas y tecnológicas. Asimismo, busca mejorar los sistemas de inteligencia para responder a organizaciones criminales cada vez más sofisticadas.
En paralelo, el ministro explicó que el país impulsa una mayor coordinación con mecanismos regionales y agencias internacionales. De esta manera, se pretende compartir información, desarrollar investigaciones conjuntas y ejecutar operaciones coordinadas contra las redes de narcotráfico.
Políticas de salud pública y prevención del consumo
Por otra parte, el Gobierno boliviano destacó la importancia de la prevención y el tratamiento del consumo de drogas desde una perspectiva de salud pública.
Según Oviedo, las políticas actuales priorizan la atención a poblaciones vulnerables. En particular, se busca proteger a jóvenes y mujeres. Además, el Ejecutivo trabaja en la actualización del Plan Nacional de Reducción de la Demanda de Drogas.
Erradicación de cultivos de coca y presión internacional
Mientras tanto, la intervención boliviana se produce después de que el país retomara la erradicación de cultivos de coca. Esta decisión, según las autoridades, fue impulsada por el nuevo presidente Rodrigo Paz tras casi un año de suspensión.
Bolivia es el tercer productor mundial de hoja de coca. De hecho, según datos de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), la superficie cultivada alcanzó en 2024 unas 40.000 hectáreas.
Sin embargo, esta cifra duplica el límite de 20.000 hectáreas establecido en 2017 durante el gobierno de Evo Morales, de acuerdo con los informes del organismo internacional.
El desafío emergente de las drogas sintéticas
Finalmente, el ministro advirtió que uno de los retos más urgentes para la comunidad internacional es la expansión de las drogas sintéticas.
En ese sentido, explicó que la proliferación de precursores químicos y la explotación de cadenas globales de suministro están facilitando la producción de estas sustancias. Por lo tanto, este fenómeno obliga a reforzar los mecanismos de control y cooperación entre países.
En conclusión, Oviedo afirmó que Bolivia mantendrá una estrategia basada en seguridad, salud pública, desarrollo sostenible y cooperación multilateral para enfrentar el problema mundial de las drogas.




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