Bolivia alertó sobre el surgimiento de nuevas economías criminales vinculadas al narcotráfico durante la 69ª Comisión de Estupefacientes de las Naciones Unidas. El encuentro se realiza en el Centro Internacional de Viena, uno de los principales espacios del sistema de la ONU para definir políticas globales sobre drogas.
En este contexto, el país expuso su preocupación por la evolución del problema mundial de las drogas. Además, presentó los principales lineamientos de su política antidrogas ante la comunidad internacional.
Delegación boliviana en la reunión internacional
La delegación del Estado Plurinacional de Bolivia está encabezada por el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo. Asimismo, participan el viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Paz, y el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano.
Durante la plenaria, el ministro reafirmó el compromiso del país con el sistema internacional de fiscalización de drogas. De igual forma, destacó el principio de responsabilidad común y compartida entre los Estados para enfrentar este problema global.
Narcotráfico y delitos transnacionales
En su intervención, la autoridad señaló que el problema mundial de las drogas ha cambiado en los últimos años. Actualmente, el narcotráfico forma parte de economías criminales convergentes.
Por ejemplo, estas redes también están vinculadas con el lavado de activos, el tráfico de armas, la trata de personas y los delitos ambientales. En consecuencia, el crimen organizado transnacional opera cada vez de manera más integrada.
Por ello, Bolivia subrayó la necesidad de fortalecer la cooperación internacional. Según la delegación, solo mediante acciones coordinadas se podrán enfrentar estas nuevas dinámicas delictivas.
Los cinco pilares de la política antidrogas
Durante la sesión, Bolivia presentó los cinco pilares que orientan su política nacional antidrogas. En primer lugar, el fortalecimiento institucional y la cooperación internacional.
En segundo lugar, el control responsable de los cultivos de hoja de coca. Además, el país impulsa la planificación estratégica y el uso de tecnología para mejorar las tareas de interdicción.
Asimismo, la política incluye la prevención y el tratamiento desde una perspectiva de salud pública. Finalmente, el quinto pilar se centra en el combate a las finanzas del narcotráfico.
Drogas sintéticas y nuevos desafíos
Por otra parte, durante la reunión también se destacó la expansión de las drogas sintéticas. Este fenómeno preocupa a varios países debido a la proliferación de precursores químicos.
Además, estas sustancias están vinculadas a nuevas dinámicas del crimen organizado transnacional. Por esta razón, la comunidad internacional analiza respuestas más coordinadas.
En ese marco, Bolivia señaló que las políticas internacionales deben basarse en evidencia científica, proporcionalidad y respeto a la diversidad cultural. Al mismo tiempo, el país reiteró la importancia de actuar dentro de las convenciones internacionales.
Compromiso con la cooperación internacional
Finalmente, la participación boliviana en la Comisión de Estupefacientes reafirma el compromiso del país con el sistema multilateral. También ratifica la necesidad de promover un enfoque equilibrado.
Este enfoque busca combinar seguridad, salud pública, desarrollo sostenible y responsabilidad compartida. De esta manera, Bolivia plantea una respuesta integral frente al problema mundial de las drogas.



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