Bolivia inició gestiones para concretar un acuerdo comercial con Estados Unidos que permita recuperar preferencias arancelarias y facilitar el ingreso de productos nacionales al mercado norteamericano. Así lo informó este viernes el canciller Fernando Aramayo, quien señaló que el Gobierno ya trabaja en mecanismos para avanzar en ese objetivo.
La iniciativa forma parte de la estrategia de acercamiento internacional impulsada por el Ejecutivo, orientada a ampliar mercados y reducir el aislamiento comercial del país. Según Aramayo, el objetivo es reactivar sectores productivos bolivianos y mejorar las condiciones de exportación hacia uno de los mercados más grandes del mundo.
Bolivia impulsa un acuerdo comercial con EEUU
El canciller explicó en entrevista con radio Erbol que el Gobierno desarrolla mecanismos para alcanzar preferencias arancelarias que permitan a productos bolivianos ingresar al mercado estadounidense con condiciones más favorables.
“Estamos ya trabajando en otros mecanismos que nos permitan tener algunas preferencias arancelarias y generar un acuerdo comercial. Naturalmente lo necesitamos”, afirmó la autoridad.
El planteamiento se inscribe en una política de apertura comercial. Según Aramayo, el país busca fortalecer su presencia en mercados internacionales y ampliar oportunidades para la producción nacional.
El antecedente del ATPDEA y su impacto en la industria
Durante la entrevista, Aramayo recordó el impacto que tuvo en Bolivia el programa ATPDEA (Andean Trade Promotion and Drug Eradication Act), un sistema de preferencias arancelarias otorgado por Estados Unidos a países andinos.
Este mecanismo permitió durante varios años que productos bolivianos ingresaran al mercado estadounidense con ventajas arancelarias. Sin embargo, el programa fue suspendido para Bolivia durante el gobierno de Evo Morales.
El canciller destacó que ese cambio afectó especialmente a la industria textil, en particular en El Alto.
“Recuerden cómo era El Alto en tanto su industria textil cuando teníamos ATPDEA y cómo se ha ido deteriorando esto”, señaló. A su juicio, recuperar condiciones de acceso preferencial al mercado estadounidense permitiría redinamizar la producción nacional.
Plazo de seis meses para avanzar en la propuesta
Según Aramayo, el Gobierno prevé contar con un contenido preliminar del acuerdo en aproximadamente seis meses.
La autoridad aclaró que el proceso no se desarrolla de manera unilateral. El Ejecutivo consulta con sectores productivos del país y también considera los compromisos internacionales de Bolivia dentro de bloques regionales.
Coordinación con Mercosur y la Comunidad Andina
El canciller explicó que las gestiones se realizan en coordinación con espacios de integración como el Mercosur y la Comunidad Andina.
Este enfoque busca garantizar que cualquier acuerdo comercial sea compatible con las normas y compromisos asumidos por Bolivia en estos bloques.
Apertura comercial y desafíos logísticos
Aramayo también mencionó que el acercamiento con Estados Unidos implica abordar otros factores estructurales del comercio exterior boliviano.
Entre ellos se encuentran políticas de cielos abiertos, la mejora del transporte de mercancías y la superación de limitaciones logísticas vinculadas al acceso portuario y a la conectividad internacional.
“Hemos vivido aislados. Tenemos que ver cómo logramos el traslado de mercaderías y cómo rompemos ese aislamiento caminero y portuario”, afirmó el canciller.
El funcionario concluyó que la construcción de un acuerdo comercial con Estados Unidos es un proceso complejo, porque involucra variables económicas, logísticas y diplomáticas. No obstante, aseguró que el Gobierno trabaja en la propuesta con el objetivo de ampliar mercados y fortalecer la economía nacional.












Sé el primero en dejar un comentario