El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió este martes en la Casa Blanca a su homólogo colombiano, Gustavo Petro, en el primer encuentro formal tras meses de enfrentamientos diplomáticos.
Además de restaurar el diálogo, la cita busca superar insultos en redes sociales, amenazas y sanciones del Departamento del Tesoro de EE. UU. contra Petro y colaboradores cercanos.
Reapertura del diálogo tras conflictos públicos
El encuentro se produce después de meses de tensión. Trump y Petro habían intercambiado críticas públicas y sanciones económicas.
Según el Departamento del Tesoro, Petro y su familia fueron sancionados por participar en manifestaciones contra Benjamin Netanyahu en Nueva York. También lo acusaron de instar a soldados estadounidenses a desobedecer órdenes presidenciales.
Sin embargo, Trump calificó la reunión como positiva: «Él y yo no éramos precisamente los mejores amigos, pero nos hemos entendido muy bien. Estamos trabajando en otras cosas, incluidas las sanciones».
Por su parte, Petro destacó la cordialidad. Calificó la visita con un «nueve sobre diez» y aseguró que fue «sin humillaciones», subrayando el respeto mutuo.
Seguridad y narcotráfico
Uno de los puntos clave fue la lucha contra el narcotráfico. Trump había criticado previamente la gestión de Petro en la reducción de cultivos ilícitos.
Mientras tanto, Petro mostró mapas, videos y datos sobre la destrucción de plantaciones de coca. También explicó la vigilancia en zonas fronterizas, especialmente hacia Ecuador.
«La conversación fue con Trump y él dijo que no cree en las sanciones, que aquí no las ve racionales. Yo lo veo igual», afirmó Petro.
Cooperación económica y diplomática
Además, los mandatarios discutieron oportunidades conjuntas en desarrollo y seguridad regional. Petro solicitó la desclasificación de documentos históricos de Colombia.
Se intercambiaron regalos simbólicos. Trump le dio una gorra roja de «Hacer América grande». Petro la transformó en «Hacer las Américas grandes». También se entregaron café, chocolates y un poncho para la primera dama, Melania Trump.
Contexto geopolítico de la visita
La reunión se da en un momento de reestructuración regional. EE. UU. refuerza su influencia en América Latina con una versión moderna de la Doctrina Monroe.
Recientemente, EE. UU. suspendió la ayuda a Colombia, que bajo Biden superaba los 750 millones de dólares. La razón: incumplimiento en la lucha contra la producción de drogas.
Petro destacó que es posible construir «un pacto por la vida y la libertad». Además, ambos líderes reconocen que la cooperación es crucial frente a los desafíos fronterizos y regionales.
Delegaciones y protocolo de la visita
La reunión tuvo un formato reducido y sin prensa. Esto se asemeja a encuentros recientes con líderes como María Corina Machado o Ahmed al Sharaa.
Acompañaron a Trump: el vicepresidente JD Vance, el secretario de Estado Marco Rubio y el senador Bernie Moreno, nacido en Bogotá.
Por su parte, la delegación colombiana incluyó a la ministra de Exteriores Rosa Villavicencio, el ministro de Defensa Pedro Arnulfo Sánchez y el embajador en Washington.
Perspectivas y próximos pasos
Aunque la relación bilateral había sido crítica, ambos mandatarios coincidieron en que la reunión marca un «paso pequeño pero significativo».
Asimismo, Petro invitó a Trump a Cartagena. Ambos resaltaron la importancia de buscar acuerdos prácticos sin afectar la soberanía.
Por otro lado, Trump señaló que Petro mostró apertura en el diálogo y disposición para resolver conflictos de manera conjunta. Además, ambos coincidieron en que es esencial mantener la cooperación frente a retos de seguridad y narcotráfico.







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