El Gobierno abrió un debate nacional sobre un reordenamiento integral del sistema de tierras en Bolivia. La iniciativa incluye una auditoría al Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA), el cierre del saneamiento pendiente y ajustes al régimen de la pequeña propiedad.
El viceministro de Tierras, Hormando Vaca Díez, expuso la propuesta en el programa Piedra, Papel y Tinta de La Razón. Según explicó, el objetivo central es frenar el despoblamiento rural y, al mismo tiempo, reactivar la producción agrícola.
El Gobierno busca devolver un rol técnico al INRA
En primer lugar, Vaca Díez cuestionó el funcionamiento histórico del INRA. De acuerdo con su evaluación, la institución perdió su carácter técnico durante varios años.
Además, afirmó que distintos actores usaron el instituto con fines políticos. Esa práctica, según dijo, facilitó el tráfico de información y la influencia indebida en procesos agrarios. Como resultado, se generaron conflictos y avasallamientos en varias regiones del país.
“El INRA tiene que volver a ser un instituto eminentemente técnico”, sostuvo la autoridad en declaraciones al medio.
Auditoría integral y posibles procesos judiciales
En ese sentido, el Gobierno anunció una auditoría integral al INRA. El objetivo es revisar la gestión de las últimas dos décadas y establecer responsabilidades.
Por ello, si la auditoría identifica irregularidades o delitos, el Ejecutivo remitirá los casos a la justicia. Según Vaca Díez, esta medida busca cerrar un ciclo institucional pendiente.
Un 94% concluido y un 6% pendiente
Por otro lado, el viceministro informó que el país alcanzó aproximadamente el 94% del saneamiento de tierras. Sin embargo, aún resta un 6% por completar.
Ese tramo final, explicó, resulta prioritario para el Gobierno. Además, su conclusión permitiría cerrar definitivamente el proceso histórico del INRA y brindar mayor seguridad jurídica.
Proyecto de Ley 157 y conversión voluntaria
Asimismo, Vaca Díez defendió el Proyecto de Ley 157, que habilita la conversión voluntaria de pequeñas propiedades en medianas. Según su criterio, el régimen actual limita el desarrollo productivo en el área rural.
En particular, explicó que muchas pequeñas propiedades no pueden heredarse, venderse ni utilizarse como garantía para acceder a crédito. Como consecuencia, esas tierras terminan abandonándose.
“Una tierra sin valor económico acaba dejándose de lado”, afirmó.
Acceso a financiamiento y valorización de la tierra
Desde su experiencia como productor, el viceministro señaló que la reconversión busca dar valor económico a la tierra rural. De ese modo, los productores podrían acceder a financiamiento y planificar su actividad a largo plazo.
Además, aclaró que la medida no será obligatoria. “No se trata de imponer”, remarcó, sino de abrir alternativas para que las familias no se vean forzadas a migrar.
Advertencia sobre el crecimiento de las ciudades
En otro punto, Vaca Díez advirtió que la falta de oportunidades productivas acelera la migración interna. Según su proyección, hasta el 70% de la población boliviana podría concentrarse en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz en los próximos años.
Sin embargo, esa tendencia implica riesgos económicos y sociales a mediano plazo. Además, profundiza el abandono del área rural y reduce la producción local de alimentos.
Seguridad alimentaria e inversiones como objetivos estratégicos
Finalmente, el viceministro afirmó que el reordenamiento del sistema de tierras es clave para garantizar la seguridad alimentaria. También permitiría generar excedentes exportables.
Según explicó, esta política acompaña la estrategia del Gobierno para atraer inversiones y abrir nuevos mercados internacionales. Todo ello, concluyó, bajo un marco de reglas claras y respeto a la propiedad.






Sé el primero en dejar un comentario