Bolivia incorporó cuatro nuevas áreas protegidas que cubren 907.244 hectáreas del territorio nacional, como parte de una estrategia impulsada desde el ámbito local para fortalecer la conservación ambiental. Las declaratorias se realizaron entre noviembre de 2025 y enero de 2026 en municipios de los departamentos de La Paz y Pando.
Además de ampliar la superficie protegida, la iniciativa busca conectar ecosistemas clave entre los Andes y la Amazonía. El proceso respondió a la urgencia ambiental y priorizó beneficios directos para las comunidades involucradas.
Qué áreas protegidas fueron declaradas
Las nuevas áreas combinan parques municipales y Áreas Naturales de Manejo Integrado (ANMI). Este modelo permite proteger la biodiversidad mientras se regulan actividades productivas sostenibles.
Dos nuevas áreas en el departamento de La Paz
En La Paz se declararon dos espacios de conservación. El primero es el Parque Municipal y Área Natural de Manejo Integrado Gran Paitití. El segundo corresponde al Parque Municipal y Área Natural de Manejo Integrado Serranías y Cuencas de Palos Blancos.
Ambas áreas resguardan bosques nublados andinos y cuencas hidrográficas estratégicas. Asimismo, protegen zonas con alta diversidad biológica y valor ecológico.
Pando refuerza la protección de la Amazonía
En el departamento de Pando se oficializaron dos ANMI. Se trata de Los Palmares de Villa Nueva y del Área Natural de Manejo Integrado Guardián Amazónico Pacahuara.
Estos espacios conservan ecosistemas de tierras bajas amazónicas. Al mismo tiempo, protegen territorios de relevancia ambiental y cultural en el norte del país.
Un proceso impulsado desde las comunidades
A diferencia de otros procesos, las declaratorias fueron lideradas por actores locales. Participaron asambleas comunitarias, líderes indígenas y productores de cada municipio.
Para ello, contaron con el apoyo técnico de Conservación Internacional (CI) Bolivia y aliados locales. Según la organización, el enfoque priorizó acuerdos sociales y sostenibilidad a largo plazo.
“Estos cuatro municipios han tejido un vasto mosaico de conservación que se extiende desde los bosques nublados de los Andes hasta las tierras bajas amazónicas”, afirmó Eduardo Forno, vicepresidente de CI Bolivia, de acuerdo con declaraciones a medios.
Impacto social y visión de futuro
Además del componente ambiental, las autoridades destacaron el beneficio comunitario. El diseño de las áreas consideró el desarrollo local y el uso responsable de los recursos naturales.
En ese contexto, la concejala de Villa Nueva, Mirtha Vaca, subrayó que el proceso tuvo un enfoque integral. “Cada paso estuvo pensado para dejar un beneficio a nuestras comunidades y garantizar un mejor futuro”, señaló, según declaraciones públicas.
Corredores ecológicos que fortalecen la biodiversidad
Finalmente, los cuatro espacios conforman corredores de conservación continuos. Este tipo de conexión facilita la migración de la fauna silvestre y mejora la resiliencia de los ecosistemas.
De acuerdo con los impulsores de la iniciativa, estos corredores resultan más eficaces que áreas aisladas. Por lo tanto, permiten sostener la biodiversidad de manera más eficiente en el largo plazo.








Sé el primero en dejar un comentario