
El Gobierno nacional anunció la eliminación de las trabas a la exportación de soya y dejó sin efecto el control de precios y cupos en sus subproductos. La medida fue presentada este martes por el ministro de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, Óscar Mario Justiniano, junto al viceministro de Comercio y Logística Interna, Gustavo Serrano.
Según la autoridad, la decisión busca garantizar el abastecimiento del mercado interno y, al mismo tiempo, habilitar la exportación de excedentes. De este modo, el Ejecutivo apunta a mejorar la competitividad del sector y fortalecer el ingreso de divisas.
Exportaciones de grano con menos restricciones
En primer lugar, Justiniano explicó que el cambio estructural se implementará mediante dos resoluciones ministeriales. La primera facilita las exportaciones de soya para su comercialización directa en mercados externos.
Con esta norma, se eliminan barreras administrativas que limitaban las ventas al exterior. Así, el Gobierno busca aprovechar los excedentes productivos sin afectar el consumo interno, según lo informado en conferencia de prensa.
Eliminación de cupos y bandas de precios en subproductos
En segundo término, la segunda resolución deja sin efecto el sistema de cupos y bandas de precios en los subproductos de soya. Este mecanismo regulaba la relación entre las industrias y sectores productivos como lecheros, avicultores y porcinocultores.
A partir de ahora, el Estado deja de intervenir en la fijación de precios y cantidades. Por lo tanto, la relación comercial pasa a regirse por condiciones de mercado, de acuerdo con la explicación oficial.
Productores tendrán libertad para adquirir insumos
Además, el ministro recordó que anteriormente las industrias estaban obligadas a vender insumos, como harina o cascarilla de soya, a asociaciones específicas. Sin embargo, muchas de estas organizaciones no existían o generaban distorsiones en la cadena comercial.
Con la nueva normativa, los productores podrán comprar insumos donde más les convenga. De este modo, podrán acceder a mejores precios y reducir costos de transporte, lo que impactará directamente en su rentabilidad.
Objetivo económico: divisas y eficiencia logística
En este contexto, el Gobierno señaló que las reformas persiguen un doble objetivo. Por un lado, incrementar el ingreso de divisas a través de mayores exportaciones de soya. Por otro, dinamizar la logística interna y hacer más eficiente la cadena productiva.
“Estamos pensando en nuestras familias bolivianas, priorizando el abastecimiento del mercado interno y promoviendo las exportaciones de los excedentes”, afirmó Justiniano.
Finalmente, el Ejecutivo considera que estas medidas permitirán que la producción nacional sea más competitiva y eficiente en el corto y mediano plazo, al reducir distorsiones y liberar el comercio del sector soya.









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