El presidente Rodrigo Paz Pereira aseguró que el Estado garantizará la propiedad privada legalmente adquirida y ejecutará acciones coordinadas contra los avasallamientos. El anuncio lo realizó durante un encuentro interinstitucional celebrado en Santa Cruz, donde reunió a autoridades y sectores vinculados a la tierra y la producción.
Según declaraciones del mandatario, el Gobierno asumirá una postura firme frente a las mafias organizadas y la corrupción que, afirmó, debilitan la institucionalidad y vulneran derechos fundamentales de ciudadanos y productores.
Mensaje presidencial contra la corrupción y la impunidad
Durante su intervención, Paz calificó el encuentro como un “acto fundacional para ordenar la casa”. Señaló que a partir de 2026 se abrirá una etapa decisiva para recuperar la institucionalidad y la confianza ciudadana en el Estado.
De acuerdo con el presidente, Bolivia no puede seguir siendo rehén de estructuras corruptas ni de grupos violentos que operan sobre la tierra. En ese marco, afirmó que el Estado no tolerará la impunidad ni la violencia asociadas a los avasallamientos.
La propiedad privada como derecho constitucional
El jefe de Estado subrayó que la propiedad privada no es un privilegio. Recordó que se trata de un derecho constitucional y de una base clave para el desarrollo económico y la paz social.
“No hay justicia social ni desarrollo posible destruyendo al que produce”, sostuvo Paz, según el reporte del encuentro. Advirtió que atacar al productor afecta directamente al empleo, la alimentación y la estabilidad del país.
Impacto en producción y empleo
El mandatario vinculó la defensa de la propiedad con la protección del aparato productivo. Explicó que los avasallamientos no solo generan pérdidas económicas, sino que erosionan la seguridad jurídica necesaria para invertir.
En ese sentido, remarcó que garantizar reglas claras es esencial para sostener el crecimiento y evitar conflictos sociales.
Avasallamientos y debilidad del Estado
Paz denunció que los avasallamientos representan la forma más violenta de un Estado debilitado por la corrupción. Afirmó que muchos ciudadanos no encuentran protección efectiva cuando acuden a las autoridades.
Para ilustrar esta situación, comparó el fenómeno con una familia que pierde gradualmente su vivienda y su sustento ante la ausencia de una defensa estatal oportuna.
Coordinación institucional y señal al exterior
El presidente reiteró que su Gobierno no dará “ni un paso atrás” en la lucha contra estas prácticas. Convocó a la Policía, el Ministerio Público, el sistema judicial y los sectores productivos a actuar de manera coordinada en todo el territorio nacional.
Finalmente, destacó que la defensa de la propiedad privada y el respeto a la ley también envían una señal positiva al mundo. Según afirmó, estas acciones fortalecen la credibilidad internacional de Bolivia y favorecen la atracción de inversión. “Cuando el boliviano vaya ante la autoridad, debe encontrar refugio, no miedo”, concluyó.








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