La Unión Europea y el Mercosur concretaron este sábado un acuerdo de libre comercio que marca un hito histórico en la integración económica global. La firma, celebrada en Asunción, busca promover el comercio basado en normas claras y cooperación frente al aumento del proteccionismo internacional.
El pacto une a los países fundadores del Mercosur —Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay— con la Unión Europea, creando un mercado que abarca más de 700 millones de consumidores y representa cerca del 30% del Producto Bruto Interno mundial.
Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, afirmó que el acuerdo prioriza “el comercio justo sobre los aranceles”.
El presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, señaló que el tratado refleja un rechazo al uso del comercio como instrumento geopolítico, en contraste con las recientes amenazas arancelarias de Estados Unidos.
Impacto en exportaciones y sectores estratégicos
El acuerdo elimina aranceles en más del 90% del comercio bilateral. Las exportaciones europeas hacia los países sudamericanos podrían crecer hasta un 39%, con productos como automóviles, maquinaria, vinos y bebidas espirituosas. Por su parte, el Mercosur podrá aumentar sus ventas a la UE en aproximadamente un 17%, incluyendo carne, azúcar, arroz, miel y soja.
Mauro Vieira, canciller de Brasil, destacó que este acuerdo impulsa “una multipolaridad estable y pacífica”.
La Comisión Europea incluyó medidas de protección para sectores sensibles, limitando el acceso de ciertos productos y garantizando estabilidad en mercados de carne, arroz, miel, huevos y etanol.
Protestas y desafíos internos en Europa
El tratado ha generado resistencia entre agricultores y ganaderos europeos, preocupados por la entrada de productos sudamericanos con normas de producción distintas. En Francia, España, Polonia e Irlanda se registraron movilizaciones con tractores y manifestaciones simbólicas que alertan sobre el impacto en la agricultura local.
En Burgos, España, los manifestantes llenaron las calles con tractores y carteles que decían “no al Mercosur”.
Para mitigar la oposición, la Comisión Europea diseñó cláusulas que incluyen cuotas y medidas de contingencia para proteger a los productores europeos, aunque las protestas continúan y se prevén nuevas movilizaciones en Estrasburgo el 20 de enero.
Hacia la entrada en vigor del acuerdo
Aunque el acuerdo ya fue firmado, aún requiere la ratificación del Parlamento Europeo y de los congresos nacionales de los países del Mercosur. Los líderes destacaron que la iniciativa apunta a fortalecer la cooperación multilateral, ofreciendo un modelo de comercio predecible y sostenible en tiempos de volatilidad global.
Santiago Peña, presidente de Paraguay y anfitrión de la ceremonia, señaló que el pacto demuestra la elección de “diálogo y cooperación” frente a tensiones internacionales.









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