
El déficit fiscal de Bolivia cerró 2025 en torno al 12% del Producto Interno Bruto (PIB), uno de los niveles más altos de los últimos años.
Ante este escenario, el Gobierno informó que apunta a reducir esa brecha fiscal durante la próxima gestión.
La estimación fue presentada por el viceministro de Tesoro y Crédito Público, Cristian Morales, en declaraciones públicas.
El anuncio se da mientras el Ejecutivo avanza en la elaboración del nuevo Presupuesto General del Estado.
Un déficit fiscal por encima de años anteriores
Según las proyecciones oficiales, el déficit fiscal de 2025 se ubicará alrededor del 12% del PIB. Esta cifra supera los resultados registrados en gestiones previas.
De acuerdo con la memoria institucional del Ministerio de Economía, el déficit fiscal fue de 10,1% del PIB en 2024. Ese resultado estuvo por debajo del 10,9% registrado en 2023.
Sin embargo, las advertencias oficiales ya anticipaban un mayor deterioro fiscal. En diciembre de 2025, el presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), David Espinoza, alertó que el déficit podía llegar hasta 12,7% del PIB.
El impacto del gasto público acumulado
Según el BCB, el aumento del déficit está directamente relacionado con el elevado gasto público de los últimos años. Ese nivel de desequilibrio equivale a aproximadamente Bs 50.000 millones.
Además, el monto representa alrededor de $us 7.184 millones, calculados al tipo de cambio oficial. Estas cifras reflejan la magnitud del desafío fiscal que enfrenta el país.
El plan del Gobierno para reducir el déficit
En este contexto, el Gobierno trabaja en el Presupuesto General del Estado (PGE) 2026. El objetivo central es mejorar la eficiencia del gasto público.
Según explicó el viceministro Morales, el plan contempla una reducción del gasto estatal de al menos 30%. De esta manera, se busca avanzar hacia una disminución sostenida del déficit fiscal.
“Vamos a delimitar y mejorar la eficiencia del gasto, reducir subvenciones y eliminar gastos superfluos”, señaló la autoridad.
Asimismo, el Ejecutivo considera que estas medidas permitirán cerrar progresivamente la brecha fiscal. Mientras tanto, se espera un mayor control sobre las finanzas públicas.
Un problema fiscal de largo plazo
Por otra parte, economistas advierten que Bolivia mantiene desde hace más de una década un déficit fiscal superior al 5% del PIB. Este comportamiento refleja un patrón persistente de gasto público elevado.
Según estos análisis, el escenario actual plantea la necesidad de replantear la política económica. El objetivo, señalan, es lograr mayor estabilidad y sostenibilidad fiscal en el mediano plazo.







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