
La Cámara Nacional de Industrias (CNI) planteó este viernes congelar el haber básico y el Salario Mínimo Nacional en 2025 como una medida urgente para evitar un mayor deterioro de la economía boliviana. El gremio advirtió que un incremento salarial en el actual contexto de crisis podría disparar la inflación, erosionar la competitividad empresarial y aumentar la informalidad laboral.
En un comunicado oficial, la CNI describió un panorama económico crítico: bajo crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), caída de las exportaciones, un déficit comercial persistente, escasez de combustibles y una inseguridad jurídica agravada por más de 1.200 conflictos sociales registrados en 2024. “Bolivia necesita decisiones responsables para frenar esta tendencia”, señaló la institución.
Economía en declive
Según datos citados por la CNI, el PIB creció solo un 2,14% hasta septiembre de 2024, una de las tasas más bajas en años recientes. El déficit comercial alcanzó los 845 millones de dólares por segundo año consecutivo, reflejando una menor generación de divisas y un impacto en las Reservas Internacionales Netas (RIN).
El dinamismo empresarial también se debilita. En 2024, la creación de nuevas empresas creció apenas un 2,8%, el menor ritmo en cuatro años. “Si esta tendencia persiste, en 2026 no habrá nuevas empresas”, alertó la CNI.
Riesgos de un alza salarial
El gremio industrial argumentó que un aumento salarial elevaría los costos laborales y desataría una espiral inflacionaria. Entre 2010 y 2024, el salario mínimo en Bolivia creció 2,7 veces más que la inflación, situándose entre los más altos de Sudamérica, según la CNI. Esto, afirmó, resta competitividad frente a países vecinos.
Por cada 100 bolivianos de salario, los empleadores asumen 48 bolivianos adicionales en obligaciones laborales. “Un salario mínimo de Bs 2.500 representa un costo real de Bs 3.700 para las empresas”, detalló el informe. Un ajuste salarial, además, presionaría las finanzas públicas, ampliando el déficit fiscal y desalentando la inversión, tanto local como extranjera.
Inestabilidad social y jurídica
La CNI destacó que los más de 1.200 conflictos sociales de 2024, principalmente bloqueos, generaron pérdidas económicas superiores a los 3.500 millones de dólares. Esta inestabilidad eleva el riesgo país, que, según JP Morgan, es el segundo más alto de Sudamérica, solo superado por Venezuela.
El gremio también criticó el Decreto Supremo 2348, que condiciona los incrementos salariales en empresas públicas a utilidades operativas y sostenibilidad financiera durante tres años, con recursos propios. “Es una norma discriminatoria que ignora las dificultades del sector privado”, afirmó la CNI.
Llamado al diálogo
La Cámara instó al Gobierno a cumplir el Convenio 131 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que obliga a consultar a empleadores y trabajadores en decisiones sobre política salarial. “El diálogo tripartito es esencial para adoptar medidas que no profundicen la crisis”, concluyó la institución.
Con esta propuesta, la CNI busca abrir un debate nacional sobre cómo equilibrar la protección del empleo y la estabilidad económica en un año que se perfila como decisivo para Bolivia.





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