

A mediados de marzo, el INE ha publicado los datos del comercio exterior correspondientes a diciembre de 2024 y enero de 2025, los cuales reflejan un claro deterioro en la balanza comercial y, en consecuencia, en el desempeño de la economía nacional. Entre otros efectos, se observa un flujo neto de divisas negativo y una mayor presión inflacionaria. A continuación, se presentan los principales hallazgos:
- En diciembre de 2024, el saldo comercial cerró con un déficit de 97,6 millones de dólares, mostrando una leve mejoría en exportaciones e importaciones respecto a noviembre de 2024.
- Durante 2024, el 75% de los meses registraron un déficit comercial, acumulando un saldo desfavorable de 845 millones de dólares para Bolivia.
- El déficit comercial acumulado en 2024 (-845,3 millones de dólares) fue un 48% mayor que el registrado en 2023 (-570 millones de dólares).
- Las exportaciones totales de 2024 alcanzaron los 9.059,2 millones de dólares, un 17% menos que en 2023.
- Las importaciones en 2024 también cayeron, con una disminución del 14% respecto a 2023. Ambos indicadores reflejan un desempeño negativo del comercio exterior, con repercusiones en el mercado interno.
- En diciembre de 2024, las exportaciones de la industria manufacturera representaron el 39% del total, mientras que el sector agropecuario aportó solo un 5%.
- En cuanto a las importaciones de diciembre de 2024, el 60% correspondieron a bienes de consumo. Las materias primas y productos intermedios representaron solo el 19%, reflejando una contracción en la producción nacional en comparación con 2023.
- En 2024, todos los saldos comerciales por grandes categorías económicas fueron negativos, con excepción de los suministros industriales. Esta tendencia ya se había observado en 2023, aunque con mayor severidad.
- Con relación a los socios comerciales, solo Brasil arrojó un saldo positivo en 2024, con 103,4 millones de dólares. En contraste, el déficit comercial con China alcanzó los 861 millones de dólares.
- En términos geográficos, el saldo comercial de 2024 fue negativo en casi todas las regiones, con excepción de la Comunidad Andina (CAN). Con la ALADI, el déficit fue de 1.115,8 millones de dólares.
- En 2024, las exportaciones nacionales sumaron 8.922,9 millones de dólares. El principal producto exportado fue el gas natural (1.614,7 millones de dólares), seguido por el mineral de zinc (1.415,7 millones) y la plata (1.198,3 millones).
- Los sectores que más contribuyeron a las exportaciones fueron la industria manufacturera (40%) y la minería (35%).
- El sector hidrocarburífero sigue en descenso, lo que se refleja en la caída del 21% en la exportación de gas natural en el último año, reduciendo el ingreso de divisas al país.
- En 2024, Bolivia importó bienes por un total de 9.904,5 millones de dólares. Los principales rubros fueron combustibles y lubricantes elaborados (2.775,7 millones) y suministros industriales elaborados (2.608,5 millones). Sin embargo, el presidente indicó que solo en la compra de diésel y gasolina se gastaron 3.349 millones de dólares.
- La importación de todas las grandes categorías económicas cayó respecto a 2023, siendo la más significativa la de equipos de transporte y sus piezas, con una reducción del 33,8%.
- En enero de 2025, el saldo comercial continuó en déficit, con -183 millones de dólares. Las exportaciones cayeron un 4% y las importaciones un 7% en comparación con enero de 2024.
Los datos de 2024 confirman el deterioro del comercio exterior boliviano, una tendencia que se mantiene en enero de 2025 y que podría prolongarse debido a la escasez de dólares, lo que ha generado saldos comerciales negativos en diversas áreas. Las exportaciones, salvo en el sector minero impulsado por los precios internacionales, han caído en comparación con enero de 2024. Destaca especialmente la drástica reducción del valor de exportación del gas natural, que se desplomó un 107%.
Si bien las importaciones de suministros industriales y carburantes aumentaron respecto a enero de 2024, en este último caso ha implicado un mayor gasto público para su compra y subvención. Dada la crisis de solvencia y liquidez del sector público, esto ha generado dificultades en su abastecimiento en el mercado interno.
El panorama para 2025 se perfila igual o más complicado que el de 2024 en materia de comercio exterior. Con un contexto de incertidumbre y volatilidad, la crisis económica y política pondrá en aprietos tanto a exportadores como a importadores. En última instancia, la población será la más afectada, enfrentando problemas de abastecimiento y un aumento en los precios de los productos de consumo. Todo apunta a que la economía boliviana está consolidando un escenario de estanflación.
Luis Fernando Romero Torrejón es presidente del Colegio Departamental de Economistas de Tarija.
La opinión expresada en este artículo es de exclusiva responsabilidad del autor y no representa una posición oficial de Enfoque News.
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