
El gobierno de Estados Unidos ratificó este miércoles su respaldo al presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, y lanzó una advertencia directa contra cualquier intento de desestabilización impulsado por grupos vinculados al narcotráfico. La declaración se produjo en medio de las movilizaciones que exigen la renuncia del mandatario, quien cumple seis meses en el poder.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó que Washington defenderá al gobierno constitucional boliviano y no permitirá que “delincuentes y narcotraficantes” derroquen a líderes elegidos democráticamente en la región. El pronunciamiento coincide con un respaldo expresado también en la Organización de los Estados Americanos (OEA), donde Bolivia denunció amenazas al orden democrático.
A través de un mensaje difundido en redes sociales, Rubio aseguró que Estados Unidos mantiene un apoyo “sin reservas” a la administración de Rodrigo Paz.
“Que no quepa duda: Estados Unidos apoya sin reservas al gobierno constitucional legítimo de Bolivia. No dejaremos que delincuentes y narcotraficantes derroquen a líderes elegidos democráticamente en nuestro hemisferio”, expresó el jefe de la diplomacia estadounidense.
La declaración refuerza la posición que Washington ya había asumido días antes frente a la crisis política y social que atraviesa Bolivia.
OEA recibe denuncia sobre amenazas al orden democrático
El pronunciamiento estadounidense se conoció después de una sesión del Consejo Permanente de la OEA, donde una delegación boliviana alertó sobre hechos que, según el Gobierno, ponen en riesgo la institucionalidad del país.
Durante su intervención virtual, el canciller Fernando Aramayo expresó su “profunda preocupación” por acciones que amenazan el orden democrático y los derechos fundamentales de la población boliviana.
Según explicó, Bolivia solicitó el respaldo de los Estados miembros para condenar “toda forma de violencia política, coerción organizada y acciones destinadas a alterar el normal funcionamiento institucional del Estado”.
Gobierno defiende protesta pacífica, pero rechaza la violencia
Aramayo afirmó que la administración de Rodrigo Paz reconoce plenamente el derecho a la protesta pacífica, la libertad de expresión y la participación política.
Sin embargo, remarcó que ninguna demanda política o sectorial puede justificar actos de violencia, intimidación o coerción colectiva que afecten a la ciudadanía.
De acuerdo con sus declaraciones ante la OEA, el Ejecutivo busca una salida al conflicto mediante el diálogo, mientras insiste en preservar la estabilidad democrática del país.
Washington ya había condenado intentos de desestabilización
Este no es el primer pronunciamiento de Estados Unidos sobre la crisis boliviana. El pasado domingo, la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado condenó las acciones orientadas a desestabilizar al gobierno de Paz.
En ese comunicado, Washington alertó que los disturbios y bloqueos han provocado una crisis humanitaria marcada por la escasez de medicamentos, alimentos y combustible.
“Condenamos todas las acciones destinadas a desestabilizar al gobierno democráticamente elegido de Rodrigo Paz Pereira”, señaló la entidad estadounidense.
El nuevo respaldo de EEUU fortalece la posición internacional del Gobierno boliviano en un contexto de creciente tensión política y presión social.






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