El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llegó este miércoles por la noche a Pekín para iniciar una visita oficial de tres días, durante la cual solicitará a su homólogo chino, Xi Jinping, una mayor apertura del mercado chino a las empresas estadounidenses.
Según declaró Trump antes de aterrizar en la capital china, su “primerísima petición” será que Pekín permita una mayor participación de compañías de Estados Unidos en sectores estratégicos de la economía china. La visita busca avanzar en acuerdos comerciales bilaterales y reducir tensiones económicas y políticas entre las dos mayores potencias del mundo.
Trump regresa a China tras su visita de Estado de 2017
La llegada de Trump a Pekín marca su regreso oficial a China, luego de su última visita de Estado realizada en noviembre de 2017, cuando sostuvo reuniones con Xi Jinping en un momento considerado clave para la relación bilateral.
Durante esta nueva agenda diplomática, ambos líderes mantendrán encuentros el jueves y viernes. El programa incluye una recepción oficial en el Gran Salón del Pueblo, una visita al Templo del Cielo —declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco— y un banquete de Estado.
De acuerdo con funcionarios estadounidenses, uno de los principales objetivos de Washington es ampliar sus exportaciones hacia China, especialmente en sectores como aviación, productos agrícolas y energía, con el propósito de reducir el déficit comercial que Trump ha señalado reiteradamente como una prioridad.
Trump pedirá a Xi “abrir” China a empresas estadounidenses
En una publicación en Truth Social, Trump afirmó que pedirá a Xi “abrir China para que esta gente brillante pueda obrar su magia” y contribuir al crecimiento económico del país asiático.
El mandatario calificó esta solicitud como la más importante de su visita y aseguró que no conoce una propuesta “más beneficiosa” para ambas naciones.
La petición apunta a facilitar la operación de grandes empresas estadounidenses que enfrentan restricciones regulatorias o comerciales en el mercado chino.
Ejecutivos de Nvidia, Apple, Boeing y Tesla integran la comitiva
Trump viaja acompañado por una delegación de 18 altos ejecutivos de algunos de los principales sectores económicos de Estados Unidos.
Entre ellos destacan Jensen Huang, director ejecutivo de Nvidia; Tim Cook, máximo responsable de Apple; Kelly Ortberg, de Boeing; y Elon Musk, cofundador de Tesla.
También forma parte de la delegación Dina Powell, presidenta de Meta, cuya compañía enfrenta restricciones para operar en China.
Varias de estas empresas buscan resolver obstáculos regulatorios. Nvidia, por ejemplo, enfrenta dificultades para obtener autorización para vender en China sus chips avanzados de inteligencia artificial H200. Boeing, por su parte, espera avanzar en posibles compromisos de compra con aerolíneas chinas.
Trump desmiente exclusión de Jensen Huang y critica a la prensa
Antes de llegar a Pekín, Trump respondió a versiones periodísticas que aseguraban que Jensen Huang no había sido invitado al viaje oficial.
El presidente criticó a CNBC por informar que el ejecutivo de Nvidia no formaba parte de la comitiva. Según explicó, Huang se incorporó al grupo durante una escala técnica del Air Force One en Alaska.
“Jensen está actualmente en el Air Force One”, escribió Trump, al tiempo que calificó la información del medio como “incorrecta” y volvió a utilizar el término “fake news” para desacreditar esa versión.
Comercio, Taiwán e Irán centrarán las conversaciones con Xi
Además de comercio e inversión, la agenda entre Trump y Xi incluirá varios temas sensibles de política internacional.
Entre ellos figuran la guerra con Irán y la venta de armas estadounidenses a Taiwán, territorio autónomo que China reclama como parte de su soberanía. Pekín reiteró este miércoles su oposición a esas transferencias militares.
Actualmente sigue pendiente un paquete de venta de armas valorado en 14.000 millones de dólares, cuya aprobación depende de Trump. Aunque Estados Unidos no mantiene relaciones diplomáticas formales con Taiwán, su legislación le obliga a proporcionar medios para su defensa.
Washington también espera que China ayude a persuadir a Irán para alcanzar un acuerdo que contribuya a reducir el conflicto regional, aunque Trump ha señalado que no considera indispensable esa mediación.
China busca alivio a restricciones tecnológicas de EE.UU.
Mientras Trump avanzaba hacia Pekín, delegaciones de ambos países continuaban conversaciones comerciales paralelas en Corea del Sur.
Según fuentes oficiales, China busca que Estados Unidos flexibilice las restricciones sobre exportación de equipos para fabricar chips y semiconductores avanzados, considerados esenciales para su desarrollo tecnológico.
Trump, por su parte, llega a estas negociaciones con menor margen político, luego de que tribunales estadounidenses limitaran parte de sus facultades para imponer nuevos aranceles a productos chinos.
Aun así, ambas partes podrían anunciar nuevos mecanismos de diálogo para fortalecer el comercio y la inversión mutua, en un intento por estabilizar una relación marcada por la competencia estratégica y las tensiones económicas.








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