La crisis por los bloqueos en las principales rutas de acceso a La Paz se profundiza y ahora amenaza el abastecimiento de oxígeno medicinal en hospitales de la sede de Gobierno y de El Alto. Según informó la ministra de Salud y Deportes, Marcela Flores, cuatro toneladas de este insumo permanecen retenidas en puntos de conflicto, lo que pone en riesgo la atención de pacientes que dependen de soporte respiratorio.
La autoridad alertó que el stock disponible en los centros médicos alcanzará únicamente hasta este miércoles. Mientras tanto, las protestas impulsadas por sectores campesinos e indígenas mantienen cercadas las principales carreteras del departamento, pese a avances legislativos en una de sus principales demandas.
Cuatro cisternas con oxígeno no logran ingresar a La Paz
De acuerdo con declaraciones de la ministra Flores a medios estatales, dos cisternas con oxígeno medicinal están detenidas en el tramo Huanchaca–Sica Sica, mientras que otras dos permanecen bloqueadas en Desaguadero.
“En este momento no se están pudiendo ingresar las cisternas de oxígeno. Estas cuatro toneladas son vitales para pacientes oxígeno dependientes en los hospitales de La Paz y El Alto”, afirmó la autoridad.
El suministro está destinado a 12 hospitales de La Paz y cuatro centros médicos de El Alto. El retraso en la distribución genera preocupación en el sistema de salud, especialmente por la dependencia inmediata de varios pacientes críticos.
Bloqueos persisten pese al avance de la Ley 1720
Las movilizaciones continúan aunque el trámite para la abrogación de la Ley 1720, sobre conversión voluntaria de la propiedad, avanzó en la Asamblea Legislativa Plurinacional.
La noche del martes, el Senado aprobó la norma con modificaciones. Ahora el proyecto debe regresar a la Cámara de Diputados para una nueva revisión.
La derogación de esa ley era una de las principales exigencias de los sectores movilizados. Sin embargo, varios dirigentes anunciaron que sus demandas se ampliaron y ahora incluyen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Sectores movilizados radicalizan medidas de presión
Las rutas hacia Oruro, Desaguadero, el lago Titicaca y el norte del departamento continúan bloqueadas. La medida mantiene prácticamente aislada a la ciudad de La Paz.
Además, desde la semana pasada permanece suspendida la salida de buses desde las terminales de La Paz y El Alto, lo que afecta el transporte interdepartamental y el traslado de mercancías.
Desde la Central Obrera Boliviana (COB), su principal dirigente, Mario Argollo, confirmó que existe respaldo a las demandas de las bases movilizadas.
“Hay un pueblo que está pronunciándose y el pueblo se va a hacer escuchar”, declaró, aunque aclaró que su organización solo transmite la posición de los sectores sociales.
Gobierno denuncia intento de desestabilización
El Gobierno reiteró su convocatoria al diálogo con los sectores movilizados. Sin embargo, también advirtió que detrás de las protestas existiría una estrategia para generar inestabilidad política.
“Su propósito es claro, buscan la desestabilización”, afirmó el vocero de la Presidencia, José Luis Gálvez.
La administración nacional sostiene que la continuidad de los bloqueos afecta servicios esenciales y pone en riesgo la seguridad sanitaria y alimentaria de la población.
Escasez y aumento de precios agravan impacto ciudadano
Además del riesgo hospitalario, los bloqueos ya provocan problemas de abastecimiento en mercados paceños. Según reportes oficiales, el precio del pollo, la carne de res, verduras y otros productos básicos registra incrementos diarios.
El sector industrial también expresó preocupación por las dificultades para transportar insumos esenciales. La falta de oxígeno medicinal se suma ahora como uno de los efectos más críticos del conflicto.








Sé el primero en dejar un comentario