El Gobierno boliviano anunció que acudirá a instancias judiciales en Estados Unidos para solicitar información sobre una posible participación del expresidente Evo Morales en actividades de narcotráfico. La estrategia fue revelada por el viceministro de Régimen Interior, Hernán Paredes, en una entrevista difundida recientemente.
Según explicó la autoridad, Bolivia se incorporará como víctima en procesos judiciales abiertos en territorio estadounidense, donde ya fueron condenados exjefes policiales vinculados al narcotráfico durante la gestión de Morales. El objetivo es acceder a datos que permitan esclarecer eventuales vínculos.
Estrategia del Gobierno: acceso a información en tribunales de EEUU
Paredes detalló que el Ejecutivo busca aprovechar causas judiciales en curso en Estados Unidos para recabar información relevante. Recordó que exautoridades policiales bolivianas, como René Sanabria y Maximiliano Dávila, fueron detenidas y encarceladas en ese país por delitos relacionados con tráfico de drogas.
El viceministro señaló que Bolivia se constituirá como parte afectada en esos procesos. De esta manera, pretende obtener información oficial que podría aportar a investigaciones internas. “Es un tema sumamente delicado”, afirmó en entrevista con radio Erbol, según declaraciones recogidas.
Las referencias a Sanabria y Dávila forman parte del sustento de la estrategia gubernamental. Ambos ejercieron funciones durante el gobierno de Evo Morales y posteriormente enfrentaron cargos en tribunales estadounidenses por narcotráfico.
De acuerdo con Paredes, estos antecedentes justifican la necesidad de acceder a documentación e información adicional en el extranjero. La autoridad insistió en que los datos disponibles en Estados Unidos podrían ser clave para avanzar en las indagaciones.
Hipótesis oficial vincula sicariato y redes criminales
El viceministro también planteó una hipótesis sobre la actual situación de violencia en el país. Señaló que los recientes hechos de sicariato responderían a ajustes de cuentas dentro de estructuras criminales.
Según explicó, este escenario estaría vinculado al desorden generado tras la captura de Sebastián Marset y otros líderes delictivos. En ese contexto, afirmó que ciertas declaraciones de Evo Morales llaman la atención de las autoridades.
Paredes sostuvo que Morales intenta “desnarcotizar el Chapare” en su discurso público, mientras —según su criterio— busca asociar el narcotráfico con Santa Cruz. Estas afirmaciones, indicó, generan preocupación dentro del análisis gubernamental.
El viceministro fue más allá al señalar que Morales sería “una expresión política del narcotráfico”, en referencia a una supuesta intención de reconfigurar dinámicas previas de esa actividad ilícita.
Investigación en curso y carácter delicado del caso
El Gobierno remarcó que se trata de una investigación en desarrollo y de alta sensibilidad. Paredes enfatizó que, aunque algunos elementos parecen evidentes desde su perspectiva, la obtención de información formal es imprescindible.
En ese marco, reiteró que la cooperación internacional será clave. La solicitud de datos a Estados Unidos busca fortalecer las indagaciones y aportar elementos verificables dentro del proceso.




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