El presidente Rodrigo Paz se reunió este viernes con gobernadores electos para delinear una agenda común frente al contexto económico y político que atraviesa Bolivia. El encuentro dejó como principal resultado un consenso en torno al trabajo coordinado entre niveles de gobierno y la adopción del modelo 50-50 como punto de partida para acuerdos fiscales y de desarrollo.
Según declaraciones del mandatario, las autoridades departamentales coincidieron en la necesidad de impulsar soluciones estructurales, con énfasis en el mediano y largo plazo, así como en la creación de condiciones para atraer inversiones en las regiones.
Consenso político ante un escenario complejo
Paz afirmó que los gobernadores reconocieron la complejidad del momento actual del país. “Todos entendieron que es un momento difícil”, señaló, al destacar que cada autoridad expuso la situación de su departamento y su disposición a trabajar en soluciones sostenibles.
El presidente remarcó que el diálogo no se centró en medidas inmediatas, sino en propuestas que permitan estabilidad y crecimiento a futuro. En ese marco, el enfoque conjunto apunta a superar limitaciones estructurales mediante políticas coordinadas.
Participación de autoridades departamentales
A la reunión asistieron los gobernadores de La Paz, Santa Cruz, Cochabamba, Chuquisaca, Beni, Pando y Tarija. De acuerdo con el informe oficial, el gobernador de Potosí, René Joaquino, no participó del encuentro.
La diversidad regional permitió incorporar distintas perspectivas sobre las necesidades territoriales, especialmente en temas económicos y de gestión autonómica.
El modelo 50-50 como base del acuerdo fiscal
Uno de los ejes centrales del encuentro fue el debate sobre el modelo 50-50. Paz explicó que este esquema no solo apunta a la distribución equitativa de recursos entre el nivel central y las regiones, sino también a sentar las bases de un nuevo pacto fiscal.
El mandatario indicó que este modelo debe entenderse como un punto de inicio para fortalecer la capacidad de los departamentos. Además, subrayó que el objetivo es potenciar el capital humano como motor del desarrollo nacional.
Autonomías y desarrollo regional
Las autoridades coincidieron en la necesidad de profundizar el proceso autonómico. Según Paz, este enfoque permitirá a los departamentos tener mayor protagonismo en la gestión de recursos y en la implementación de políticas públicas.
El fortalecimiento de las autonomías se plantea como un componente clave para mejorar la eficiencia del Estado y responder de manera más directa a las demandas locales.
Inversión y producción, prioridades compartidas
Otro de los acuerdos relevantes fue la urgencia de generar condiciones para la inversión en las regiones. El presidente señaló que todos los participantes respaldaron la necesidad de actualizar el marco normativo para atraer capital y dinamizar la economía.
“Todos están de acuerdo en que tenemos que producir”, afirmó Paz, al destacar que el rol del Estado debe centrarse en facilitar y acompañar la actividad de los sectores productivos.
El enfoque incluye el apoyo a emprendedores, gremiales, transportistas, artesanos y empresarios, considerados actores clave para la reactivación económica. Según el mandatario, el Estado debe actuar como un agente de servicio que impulse estas iniciativas.
Agenda común para el desarrollo sostenible
El encuentro concluyó con una coincidencia general sobre la importancia del trabajo conjunto entre el Gobierno central y las gobernaciones. La hoja de ruta planteada prioriza el desarrollo productivo, la inversión regional y un nuevo esquema de distribución de recursos.
De acuerdo con lo expresado por Paz, este proceso busca sentar las bases de un modelo de crecimiento más equilibrado y sostenible para Bolivia.




Sé el primero en dejar un comentario