El director de la Oficina Técnica para el Fortalecimiento de la Empresa Pública (OFEP), Pablo Camacho, informó este jueves que al menos 15 empresas estatales en Bolivia atraviesan una situación de “quiebra técnica”, con pérdidas acumuladas de 2.655 millones de bolivianos y un patrimonio negativo de 1.901 millones.
Durante una conferencia de prensa, la autoridad explicó que este escenario refleja un deterioro financiero sostenido dentro del aparato empresarial público, donde una parte significativa de las 67 compañías existentes no logra generar ingresos suficientes para sostener sus operaciones.
Balance financiero de las empresas estatales
Camacho detalló que las 15 empresas identificadas concentran los mayores problemas estructurales del sector público empresarial. Según los datos oficiales, estas compañías no solo operan con pérdidas, sino que también presentan patrimonio negativo, lo que implica que sus pasivos superan a sus activos.
“Hoy ya tenemos 15 empresas con quiebra técnica”, afirmó la autoridad, al precisar que estas registran pérdidas por Bs 2.655 millones y un patrimonio negativo de Bs 1.901 millones.
Este indicador es clave para evaluar la sostenibilidad financiera, ya que evidencia la incapacidad de estas entidades para cubrir sus obligaciones con los recursos disponibles.
Dependencia del endeudamiento y baja generación de ingresos
El titular de la OFEP señaló que una proporción importante de las 67 empresas públicas depende del endeudamiento para continuar operando. Esto se debe a que no generan ingresos propios suficientes, lo que incrementa su vulnerabilidad financiera.
Según el informe presentado, esta dinámica limita la capacidad de crecimiento y consolida un esquema de dependencia de recursos externos.
Camacho atribuyó esta situación a lo que denominó un “experimento ideológico sobre la economía”. En ese marco, cuestionó la eficiencia del modelo estatal implementado en las últimas dos décadas.
Indicó que, en ese periodo, se habrían destinado más de Bs 73.000 millones en créditos a empresas públicas que, según su evaluación, “no producen, no compiten y no generan valor”.
Costo de oportunidad de los recursos públicos
El director de la OFEP también puso énfasis en el destino alternativo que pudieron tener los recursos invertidos en las empresas estatales.
Explicó que estos fondos habrían permitido financiar sectores estratégicos como salud, educación e infraestructura. “Se pudo haber financiado hospitales, escuelas con tecnología de última generación y carreteras que conecten a los productores con los mercados”, sostuvo.
Asimismo, mencionó que estos recursos incluso podrían haber sido utilizados para crear un fondo soberano orientado a proteger la economía nacional frente a crisis externas.
Sistema de auditoría y acceso a la información
Finalmente, Camacho informó que el Gobierno implementó un sistema de auditoría para evaluar el estado de las 67 empresas públicas.
Este mecanismo, desarrollado por la OFEP, permite a la población verificar la situación financiera de cada empresa estatal, con el objetivo de transparentar la información y facilitar el seguimiento ciudadano.






Sé el primero en dejar un comentario