El ejército de Estados Unidos incautó un petrolero vinculado al contrabando de petróleo iraní en una operación en el océano Índico. El Departamento de Defensa confirmó la acción y difundió imágenes del abordaje del buque Majestic X. El barco tenía como destino final el puerto de Zhoushan, en China. La operación se realizó en el marco de las sanciones contra Irán.
Además, el Pentágono afirmó que estas acciones buscan frenar redes marítimas ilegales. En ese sentido, Estados Unidos reforzó su vigilancia sobre buques sospechosos. El caso del Majestic X se suma a otras intervenciones similares en alta mar.
Operación militar en el océano Índico
Las fuerzas estadounidenses abordaron el petrolero en aguas internacionales del océano Índico. El buque navegaba entre Sri Lanka e Indonesia cuando se ejecutó la intervención. El Departamento de Defensa mostró imágenes del operativo en cubierta.
Asimismo, el Pentágono explicó que la misión forma parte de una estrategia global de control marítimo. El objetivo es interceptar embarcaciones que transportan crudo iraní de forma ilícita. Por ello, Estados Unidos mantiene despliegues activos en rutas comerciales clave.
El Majestic X y su ruta hacia China
Los sistemas de rastreo marítimo ubicaron al Majestic X en tránsito hacia Zhoushan, uno de los principales puertos energéticos de China. El buque navegaba bajo bandera de Guyana, según los registros disponibles.
Sin embargo, las autoridades estadounidenses lo seguían desde hace tiempo. En consecuencia, la operación se activó cuando el barco cruzó una zona estratégica del océano Índico. De este modo, Washington buscó cortar la cadena de suministro del petróleo sancionado.
Antecedentes del buque y sanciones de 2024
El petrolero no era un objetivo nuevo para las autoridades de Estados Unidos. Anteriormente operaba con el nombre Phonix. En 2024, el Departamento del Tesoro lo sancionó por participar en el contrabando de crudo iraní.
Además, esas sanciones lo vincularon directamente con violaciones a las restricciones impuestas contra Irán. Por esta razón, el buque quedó bajo vigilancia internacional. Posteriormente, cambió de identidad operativa, pero mantuvo su historial de riesgo.
Estrategia de presión marítima contra Irán
El Departamento de Defensa aseguró que continuará con la aplicación de controles marítimos globales. Según su comunicado, el objetivo es desmantelar redes que apoyan a Irán mediante el transporte de petróleo.
En consecuencia, Estados Unidos intensificó la interceptación de buques en rutas internacionales. También advirtió que estas operaciones se mantendrán sin importar la ubicación de las embarcaciones. Así, Washington refuerza su estrategia de presión económica y naval.






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