El presidente Rodrigo Paz instó al sector privado a asumir un rol activo en la aprobación de reformas legales que el Gobierno considera esenciales para modernizar la economía boliviana. El llamado se produjo durante un encuentro empresarial internacional en Cochabamba, en el marco de un foro que reunió a líderes del ámbito productivo.
El mandatario aseguró que el país está “a la vuelta de la esquina” de dar un salto estructural hacia el siglo XXI, pero advirtió que este proceso depende de la coordinación entre empresarios, el Ejecutivo y la Asamblea Nacional para viabilizar nuevas leyes en sectores estratégicos.
Empresarios y su rol en la aprobación de leyes clave
Durante su intervención, Paz dirigió un mensaje directo al empresariado: deben exigir a sus representantes legislativos el respaldo a los proyectos normativos. Según sus declaraciones, el sector privado no solo es beneficiario de las reformas, sino también un actor clave para su concreción.
El presidente subrayó que la coordinación entre el Ejecutivo y el Legislativo resulta imprescindible en un contexto político donde no existe una mayoría plenamente cohesionada. En ese escenario, el apoyo empresarial podría inclinar la balanza a favor de las iniciativas gubernamentales.
Coordinación con el Legislativo
Paz pidió al Parlamento dejar atrás prácticas políticas del pasado, caracterizadas —según afirmó— por la confrontación y el bloqueo institucional. En su criterio, el momento actual exige acuerdos que permitan generar oportunidades económicas.
Además, exhortó a los empresarios a gestionar directamente ante los legisladores de sus regiones una vez que los proyectos de ley sean presentados formalmente.
Reformas en hidrocarburos, minería y litio
El Gobierno anunció un paquete de leyes orientadas a sectores como hidrocarburos, minería, litio, agricultura e inversión. El objetivo principal es crear condiciones más atractivas para el capital nacional y extranjero.
Una de las propuestas más avanzadas corresponde al sector hidrocarburífero. Según declaraciones previas del ministro Mauricio Medinaceli, emitidas el 10 de marzo, la nueva normativa establecerá un régimen impositivo basado en el 50 % aprobado en el referéndum de 2004.
No obstante, este porcentaje será flexible. Podrá ajustarse en función de variables técnicas de cada campo y de las condiciones del mercado internacional, lo que apunta a mejorar la competitividad del sector.
Contexto político y señales de mayoría oficialista
La aprobación de estas reformas depende del Legislativo, donde el oficialismo no cuenta con una mayoría sólida. Sin embargo, el Gobierno considera que recientes decisiones políticas, como la liberación de la censura contra Medinaceli, reflejan una posible recomposición de fuerzas.
Este contexto abre una ventana de oportunidad para avanzar en la agenda legislativa, aunque aún persisten desafíos en la construcción de consensos.
Crisis en hidrocarburos y cambio de modelo económico
El Ejecutivo ha atribuido la actual crisis del sector hidrocarburífero a políticas aplicadas durante los 19 años de gestión del Movimiento al Socialismo (MAS), que —según su diagnóstico— desincentivaron la inversión privada.
Como resultado, el país enfrenta una declinación en la producción de sus campos, lo que refuerza la urgencia de implementar nuevas reglas de juego.
De Estado actor a Estado facilitador
La administración de Paz busca transformar el rol del Estado en la economía. El objetivo es pasar de un modelo en el que el Estado actúa como protagonista directo a uno en el que funcione como facilitador de inversiones.
Este enfoque pretende dinamizar sectores estratégicos y reposicionar a Bolivia como un destino atractivo para el capital extranjero.




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