El Mercosur cerró finalmente su proceso interno de ratificación del acuerdo comercial con la Unión Europea. Paraguay aprobó el tratado en su Parlamento y se convirtió en el último socio en completar el trámite. De esta manera, después de más de 25 años de negociaciones, el bloque suramericano dio luz verde total al pacto.
En consecuencia, el acuerdo firmado el 17 de enero en Asunción ya cuenta con la aprobación legislativa de Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay. Además, este paso allana el camino hacia su aplicación provisional, incluso antes de que el Parlamento Europeo lo ratifique de forma definitiva.
Paraguay da el último paso clave del bloque
En primer lugar, Argentina y Uruguay ratificaron el tratado en sus respectivos parlamentos. Posteriormente, Brasil lo aprobó mediante decreto legislativo, promulgado este martes en sesión conjunta del Congreso. Finalmente, Paraguay completó el proceso con la votación favorable de su Cámara de Diputados y Senado.
Por otro lado, Paraguay no solo ratificó el acuerdo, sino que también ejerce como depositario oficial del tratado por parte del Mercosur. Por lo tanto, será el receptor de la nota verbal que enviará Bruselas para activar la fase provisional.
Geraldo Alckmin: aplicación provisional “en los próximos meses”
El vicepresidente brasileño y ministro de Desarrollo, Industria y Comercio, Geraldo Alckmin, celebró el avance. Según sus declaraciones, la entrada en vigor provisional podría concretarse en los próximos meses. De esta forma, varias reducciones arancelarias comenzarían a aplicarse antes de la ratificación completa en la Unión Europea.
Sin embargo, para que esto ocurra, la UE y los cuatro países del Mercosur deben completar un intercambio formal de notas diplomáticas. En primer lugar, Bruselas enviará su comunicación a Paraguay. A su vez, cada nación suramericana remitirá su propia nota a la Comisión Europea.
Un mercado gigantesco de 720 millones de personas
En términos económicos, el tratado une dos regiones que suman aproximadamente 720 millones de habitantes y una economía combinada de 22 billones de dólares. Por consiguiente, se creará una de las mayores zonas de libre comercio del planeta.
Además, el acuerdo liberalizará la gran mayoría de los intercambios comerciales. En particular, más del 90 % de las exportaciones del Mercosur ingresarán al mercado europeo sin pagar aranceles. En el sector agrícola —donde el bloque suramericano es altamente competitivo—, se abrirá el 99 % de los intercambios, con eliminación inmediata de tarifas en numerosos productos.
Beneficios y áreas reguladas por el pacto
Por un lado, el Mercosur gana acceso preferencial a uno de los mercados más grandes y exigentes del mundo. Por otro lado, la Unión Europea fortalece su presencia en Latinoamérica y consolida vínculos con una región rica en recursos naturales, energía y potencial agroindustrial.
Asimismo, el tratado regula no solo el comercio de bienes y servicios, sino también inversión, compras públicas, normas sanitarias y cooperación regulatoria. En resumen, busca reducir barreras y facilitar el flujo de negocios entre ambas regiones.
El último obstáculo: el Parlamento Europeo
No obstante, la entrada en vigor plena dependerá de la ratificación por parte del Parlamento Europeo. Antes de pronunciarse, la Eurocámara espera un dictamen del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Este análisis verificará si el acuerdo se ajusta a los tratados comunitarios.
Aunque ese proceso podría extenderse hasta dos años, la aplicación provisional permitirá avances concretos en el comercio mucho antes. Así, el histórico pacto UE-Mercosur comenzará a generar beneficios tangibles en los próximos meses.





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