La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) advirtió que no puede autorizarse la importación de grano de soya con eventos de biotecnología que no estén aprobados en Bolivia. Esta posición surge, además, en el contexto del debate sobre comercio agrícola regional.
En ese sentido, el sector productor sostiene que el ingreso de granos modificados genéticamente sin validación nacional podría afectar el equilibrio del mercado. Asimismo, la organización enfatiza la necesidad de respetar la normativa sanitaria vigente.
Senasag debe respetar reglamento de bioseguridad
De acuerdo con el presidente de Anapo, Abraham Nogales, el Reglamento de Bioseguridad establece límites para la importación de material biotecnológico.
Por otra parte, el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag) no debería emitir permisos fitosanitarios para soya con eventos biotecnológicos que no estén autorizados en el país.
En consecuencia, Anapo solicitó al Ministerio de Desarrollo Productivo, Rural y Agua verificar el cumplimiento normativo. Además, pidió revisar cualquier autorización de importación que contradiga el marco sanitario.
Importaciones de Mercosur y competencia agrícola
La organización advirtió que la posible autorización de granos provenientes de países del Mercosur podría generar distorsiones competitivas.
No obstante, el gremio aclaró que el control sanitario busca proteger la producción nacional. De igual forma, recordó que la soya importada debe cumplir los requisitos de bioseguridad vigentes.
Por otra parte, Anapo señaló que el ingreso de productos con biotecnología no aprobada podría afectar a los agricultores locales.
Arancel cero hasta 2026 no modifica el mercado
El Decreto Supremo 5547 establece arancel cero para la importación de grano de soya hasta el 31 de diciembre de 2026.
Sin embargo, Anapo sostiene que esta medida no cambia las condiciones estructurales del mercado. En realidad, el país ya aplicaba arancel cero para soya procedente del Mercosur desde hace varios años.
Por consiguiente, el gremio considera que la disposición gubernamental no representa una alteración comercial significativa. Asimismo, aclara que no existe evidencia técnica de impacto negativo en el precio al productor.
Llamado a estabilidad en la formación de precios
En ese contexto, Anapo pidió evitar interpretaciones que generen incertidumbre en el mercado agrícola. De hecho, la negociación de precios debe basarse en información objetiva sobre oferta y demanda.
Además, el sector señaló que no existen fundamentos técnicos que respalden una reducción del valor pagado al productor.
Finalmente, Nogales afirmó que la medida no modifica las reglas económicas del mercado y reiteró que el productor debe mantener tranquilidad frente a la política comercial.




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