
El Gobierno proyecta que Bolivia alcanzará $us 2.000 millones en ingresos directos por minería y agroindustria en 2027, como resultado de una estrategia orientada a atraer inversión extranjera y fortalecer sectores productivos clave.
La estimación fue presentada por el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Gabriel Espinoza, durante una entrevista con D News, donde expuso la visión económica de la actual administración, basada en reestructuración fiscal, seguridad jurídica y reinserción en los mercados globales.
Proyección de inversión extranjera directa
Espinoza explicó que para la presente gestión se prevé la llegada de cerca de $us 700 millones en inversión directa, una cifra que, aunque todavía limitada, representa un punto de inflexión.
“Este año estamos proyectando recibir cerca de 700 millones de dólares, sigue siendo una cifra pequeña, pero implica un salto extraordinario”, afirmó el ministro.
Minería y agroindustria como ejes de crecimiento
De acuerdo con la autoridad, el mayor impulso vendrá de la minería y la agroindustria, sectores que concentran los esfuerzos gubernamentales para atraer capitales.
El objetivo es que ambos rubros aporten en conjunto alrededor de $us 2.000 millones en 2027, consolidándose como motores de generación de divisas.
Reestructuración fiscal y control del déficit
El ministro recordó que el país heredó 13 años continuos de déficit fiscal, con un desequilibrio equivalente al 12% del Producto Interno Bruto (PIB).
También señaló que el sistema de subsidios a los hidrocarburos representaba cerca del 4% del PIB, y que un tercio de esos recursos se perdía por contrabando.
Ahorro por reducción de gasto y eliminación de subvenciones
La reducción del gasto público y la eliminación gradual de la subvención a los combustibles permitirán, según Espinoza, un ahorro estimado de hasta 5,5% del PIB.
Ese margen fiscal se destinará a fortalecer la estabilidad macroeconómica y a generar condiciones para mayor inversión.
Inserción en cadenas globales de valor
El Gobierno apunta a un cambio estructural en la relación del país con los mercados internacionales.
“El objetivo es insertar a Bolivia en el mundo, en las cadenas globales de valor, ya no con una perspectiva extractiva sino formando parte de ellas”, explicó Espinoza.
Agenda legal para atraer inversiones
Para reforzar la confianza de los inversionistas, el Ejecutivo trabaja en una serie de reformas normativas.
Durante esta gestión se impulsarán modificaciones a la Ley de Inversiones y a las normas de Minería e Hidrocarburos.
En 2027 se prevé una reforma impositiva, y posteriormente una nueva Ley del Trabajo, orientada a brindar previsibilidad económica.
Apertura internacional y señales de confianza
Espinoza destacó la receptividad de organismos internacionales y socios externos en foros y reuniones recientes.
Según el ministro, este interés refleja la credibilidad que empieza a generar la política económica actual.
“Cada dólar que llega implica confianza, reducción de riesgo y la posibilidad de desarrollar sectores e infraestructura”, sostuvo.
Perspectivas de crecimiento y reservas
El titular de Economía adelantó que Bolivia podría revertir las previsiones negativas del PIB este año y registrar un crecimiento positivo.
Además, señaló que la acumulación de Reservas Internacionales Netas (RIN) avanza a buen ritmo, lo que contribuye a la estabilización de la economía.








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