Irán expresó este martes su disposición a iniciar negociaciones con Estados Unidos, siempre que se desarrollen en un marco “justo”, sin presiones ni exigencias desproporcionadas. El anuncio llega en medio de una escalada de amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, que no descarta una acción militar y exige a Teherán abandonar por completo su programa nuclear y balístico.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, confirmó que dio instrucciones a su canciller para explorar un diálogo con Washington, en un contexto marcado por la tensión regional y por el recuerdo reciente de los bombardeos contra instalaciones nucleares iraníes en 2025.
Pezeshkian condiciona el diálogo a un entorno sin amenazas
El mandatario iraní explicó, en un mensaje difundido en redes sociales, que ordenó al ministro de Exteriores, Abbas Araqchi, avanzar hacia negociaciones solo si existe un “entorno propicio”. Según precisó, ese marco debe estar libre de amenazas y de “expectativas irrazonables”.
Pezeshkian subrayó que cualquier diálogo con Estados Unidos debe ser “justo y equitativo”. Además, indicó que el proceso debe regirse por los principios de dignidad, prudencia y conveniencia, siempre alineados con los intereses nacionales de Irán.
Presión regional y contactos diplomáticos
De acuerdo con el presidente iraní, la decisión responde también a solicitudes de “gobiernos amigos” de Oriente Próximo. Estos países habrían pedido a Teherán una respuesta a las recientes propuestas de negociación lanzadas por Trump.
Los contactos diplomáticos regionales se intensificaron tras el aumento de las tensiones entre Irán y Estados Unidos. Washington ha advertido sobre posibles ataques, mientras Teherán alertó que cualquier acción militar podría desencadenar un conflicto regional.
Washington endurece su postura sobre el programa nuclear
Donald Trump incrementó en las últimas semanas sus advertencias contra Irán. En un inicio, las amenazas se centraron en la represión de protestas internas, pero luego pasaron a enfocarse en el programa nuclear iraní.
Teherán sostiene que su programa tiene fines exclusivamente pacíficos. Sin embargo, las sospechas internacionales se agravaron tras los bombardeos israelíes y estadounidenses de junio de 2025, que dejaron más de 1.100 muertos y dañaron infraestructuras nucleares clave.
Teherán insiste en negociar solo el tema nuclear
Altos cargos iraníes reiteraron que están dispuestos a retomar conversaciones con Estados Unidos, pero bajo condiciones claras. El portavoz de Exteriores, Esmaeil Baqaei, afirmó que el marco de negociación se basa en tratados internacionales y en el Derecho Internacional.
Baqaei recordó que el derecho de Irán al uso pacífico de la energía nuclear está reconocido. Por ello, descartó la creación de un nuevo marco negociador y rechazó presiones adicionales fuera de esos acuerdos.
Rechazo a trasladar uranio al extranjero
Alí Shamjani, asesor del líder supremo Alí Jamenei y miembro del Consejo Supremo de Defensa Nacional, rechazó una de las principales propuestas de Washington. Estados Unidos planteó trasladar al exterior el uranio enriquecido almacenado en Irán.
“No hay motivos para sacar de Irán el material almacenado”, afirmó Shamjani en una entrevista con la cadena Al Mayadeen. Añadió que el enriquecimiento al 60% podría reducirse al 20% si Estados Unidos ofrece concesiones a cambio.
Desconfianza tras la retirada de EEUU del acuerdo de 2015
Irán mantiene una profunda desconfianza hacia Washington desde la retirada unilateral de Estados Unidos del acuerdo nuclear de 2015, en 2018. Según Teherán, ese pacto quedó sin efecto tras la decisión estadounidense.
La ofensiva militar de junio de 2025 agravó aún más esa desconfianza. Los ataques se produjeron mientras ambas partes exploraban un nuevo acuerdo, lo que, según Irán, debilitó la credibilidad del proceso diplomático.
Límites claros: sin misiles y sin terceros
Shamjani insistió en que cualquier negociación debe limitarse al programa nuclear. El alto cargo descartó discutir el programa balístico iraní, otro de los puntos que Washington busca incluir en la agenda.
Además, señaló que las conversaciones deben ser exclusivamente bilaterales con Estados Unidos. A su juicio, los países europeos demostraron no tener margen de maniobra tras la retirada estadounidense del pacto.
Advertencia final ante una posible escalada militar
El asesor de Jamenei lanzó una advertencia directa sobre las consecuencias de un ataque contra el líder supremo. Aseguró que cualquier agresión, “por pequeña que sea”, provocaría una “crisis colosal”.
Teherán reiteró que está preparado para responder a cualquier acción militar. No obstante, mantiene abierta la puerta a un diálogo con Washington, siempre que se base en igualdad, respeto mutuo y ausencia de amenazas.







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