El presidente Paz afirmó desde Panamá que Bolivia apunta a cerrar 2026 con crecimiento económico, a pesar de las proyecciones de organismos internacionales que anticipan un desempeño modesto. El mandatario defendió la estabilidad macroeconómica como un activo clave y aseguró que su gobierno toma decisiones complejas para sostenerla.
Las declaraciones se dieron durante un conversatorio en el foro de la CAF, donde el jefe de Estado abordó la situación económica del país y respondió a los pronósticos del Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la CEPAL.
Estabilidad económica como prioridad del Gobierno
“Dios mediante, este año crecemos y eso es mucha fe”, sostuvo Paz durante el encuentro en Panamá, según declaraciones a medios. El presidente subrayó que la estabilidad económica es un bien público que Bolivia no puede perder.
El mandatario vinculó este objetivo con una gestión orientada a preservar la confianza interna y externa. Afirmó que su administración busca sostener el crecimiento incluso en un contexto internacional adverso.
Dólar, reservas e informalidad
Paz aseguró que la economía boliviana logró estabilizarse pese a que la informalidad representa cerca del 85% de la actividad económica. “Hemos estabilizado el dólar, estamos generando reservas internacionales”, explicó durante el conversatorio.
Según el presidente, estas medidas fortalecen la confianza de los inversionistas. También permiten enfrentar escenarios externos menos favorables sin comprometer la estabilidad macroeconómica.
Banco Mundial, FMI y CEPAL anticipan bajo crecimiento
El Banco Mundial prevé que Bolivia enfrentará una recesión en 2026, con una contracción del Producto Interno Bruto (PIB) cercana al -1,1%. De acuerdo con ese informe, el país estaría entre los pocos de la región con decrecimiento.
El FMI proyecta que la economía boliviana crecerá apenas un 0,9% en 2026, manteniéndose en niveles históricamente bajos. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) estima un avance aún menor, de solo 0,5%.
Reducción del gasto público en 30%
El presidente reconoció que su gobierno enfrentará dificultades, pero defendió una estrategia de comunicación directa con la población. Según explicó, esta forma de gestión permite tomar decisiones complejas sin poner en riesgo la estabilidad.
Como ejemplo, mencionó la reducción del gasto público en un 30%. Esta medida incluye el recorte de ítems vinculados a personal fantasma, que el mandatario asoció a casos de corrupción.







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