

En un duelo cargado de emociones, giros inesperados y tensión hasta el último instante, Blooming se alzó como campeón del primer clásico cruceño del año al derrotar a Oriente Petrolero 5-4 en una dramática tanda de penales, luego de empatar 2-2 en el tiempo reglamentario. El triunfo le otorgó a los celestes la Copa Finesse y el orgullo de imponerse en el primer choque de la temporada entre estos eternos rivales.
Un arranque electrizante
El encuentro comenzó con un impacto inmediato. A los 13 segundos, Guido Vadalá capitalizó un grave error del defensor de Oriente, Christopher Rodríguez, quien falló al intentar salir jugando desde el fondo. Vadalá interceptó el balón, dribló al arquero Wilson Quiñonez y marcó el gol más rápido en la historia del clásico cruceño. El estadio quedó en silencio, y el tono de un partido intenso quedó definido.
A los 18 minutos, Blooming amplió la ventaja. Martín Alaniz, con un disparo potente desde 25 metros, colocó el balón en el ángulo superior, inalcanzable para Quiñonez. Con un 2-0 en el marcador, los celestes parecían dominar, pero Oriente Petrolero estaba lejos de rendirse.
La reacción albiverde
Antes del descanso, Oriente descontó. A los 39 minutos, Wálter Chalá aprovechó un rebote en el área para enviar el balón al fondo de la red, dejando el marcador 2-1 al final del primer tiempo. La anotación reavivó las esperanzas del equipo refinero y anticipó una segunda mitad de alta presión.
En el complemento, Oriente salió decidido a igualar. Con mayor intensidad ofensiva y una presión constante, los albiverdes pusieron en aprietos a un Blooming que perdió ritmo. El empate llegó al minuto 81, cuando Luis Zeballos definió con precisión un pase de Jonatán Churry Cristaldo, quien había recuperado el balón en una jugada decisiva. El 2-2 desató la euforia entre los hinchas de Oriente y llevó el duelo a la definición por penales.
Frialdad en los penales
En la tanda decisiva, Blooming mostró mayor temple. Los celestes anotaron sus cinco disparos con precisión, mientras que un fallo de Oriente selló el 5-4 final. La hinchada celeste estalló en júbilo, celebrando una victoria épica, mientras los albiverdes se retiraron con la frustración de una remontada incompleta.
El triunfo no solo entrega a Blooming la Copa Finesse, sino también un impulso anímico clave para el resto de la temporada. Para Oriente, la derrota deja lecciones pendientes: fortalecer la solidez defensiva y la contundencia serán esenciales si aspiran a pelear por títulos este año.
El clásico cruceño volvió a demostrar por qué es uno de los enfrentamientos más apasionantes del fútbol boliviano. Blooming celebra esta vez, pero la rivalidad entre ambos clubes sigue tan vibrante como siempre.
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